La Nasa deja a los rusos en libertad para dominar el mercado espacial
La agencia espacial estadounidense Nasa inició silenciosamente el fin de la era de sus transbordadores, que han quedado obsoletos y achacosos a pesar de que desde hace un cuarto de siglo fueran revolucionarias naves para llevar personas y material al espacio.

Domingo 13 de Julio de 2008

La agencia espacial estadounidense Nasa inició silenciosamente el fin de la era de sus transbordadores, que han quedado obsoletos y achacosos a pesar de que desde hace un cuarto de siglo fueran revolucionarias naves para llevar personas y material al espacio.

Ahora la agencia lo dio a conocer definitivamente: a fines de 2010, el Atlantis, el Discovery y el Endeavour serán dados de baja. ¿Y entonces?

Sólo hay una cosa clara: Los nuevos dueños del espacio serán los rusos. Eso es algo que ante todo los europeos no ven con mucha alegría. Y algunos ya sueñan con su propio vehículo espacial. Algo que sería perfectamente posible.

El fin de la era de los transbordadores estadounidenses no llega por sorpresa, pero ,sobre todo para los europeos, la situación se vuelve delicada.

En febrero pasado, tras años de postergaciones, la agencia espacial europea ESA pudo instalar, después de no poco esfuerzo su laboratorio espacial Columbus en la Estación Espacial Internacional (ISS).

La joya de la navegación espacial europea, que también aportará cuantiosas investigaciones para la economía, tiene una vida útil aproximada de diez años.

Pero a partir de 2010 ya no volarán más transbordadores estadounidenses. Por al menos cinco años, hasta que los estadounidenses hayan desarrollado su nuevo vehículo espacial "Orion", Rusia tendrá el monopolio de la navegación espacial tripulada con sus cápsulas Soyuz bastante más pequeñas, estrechas e incómodas.

Dueños del mercado. Y de manera similar a lo que ocurre en el mercado de la energía y el gas, Rusia cobrará caros sus servicios. En círculos espaciales estadounidenses se dice que los rusos piden hasta 50 millones de dólares por un viaje de ida y vuelta de un astronauta estadounidense a la ISS. Para los europeos, la tarifa será similar. Es poco probable que les hagan algún descuento.

Hasta hace algunos años hubiera sido impensable en Estados Unidos un monopolio ruso en el espacio. Pero también ahora, según informó el diario The Washington Post hace poco, el ambiente en la Nasa es de desánimo. Existe la preocupación de si con tanto retraso de los lanzamientos de los transbordadores la ISS podrá ser terminada, según comentó el USA Today.

"Los vuelos podrían terminar antes de que la construcción de la estación esté finalizada".

La Estación Espacial Internacional, ¿un "elefante blanco" de cien mil millones de dólares en el espacio? Los expertos europeos opinan de forma no oficial que los estadounidenses en realidad perdieron interés en la ISS hace tiempo.

De hecho, el presidente George W. Bush ya ordenó otras metas más ambiciosas. En 2020, volverá a aterrizar un estadounidense en la Luna. Y en 2037, por primera vez en Marte. Como cohete portador de un vehículo europeo de este tipo podría oficiar el exitoso y confiable "Ariane 5". l (DPA)

"Nunca más la navegación espacial europea se colocará en una dependencia tal", comentó un experto frustrado porque cada vez se extiende más entre los europeos la insatisfacción por depender del transporte de otros. El deseo de "un medio de transporte propio para intervenciones tripuladas", como lo llama el astronauta alemán Thomas Reiter, es cada vez mayor.