Sábado 21 de Junio de 2008
La Nasa está convencida de haber cosechado un nuevo éxito a cuenta del agua en Marte. La nave Phoenix, recién aterrizada en las regiones árticas del planeta rojo, logró desenterrar hielo prácticamente al primer intento, según estiman los expertos de la misión.
Hace unos días, tras comprobar que había grumos blancos bajo el rojizo suelo del planeta, los científicos ya anunciaron que podría tratarse de hielo, pero aún quedaba la duda de que, en realidad, no fuese más que sal.
Sin embargo, las imágenes muestran que unos pequeños bloques blanquecinos del tamaño de dados han desaparecido con el tiempo, lo que parece indicar que se trata de hielo, expuesto a contracciones y expansiones que crean estructuras poligonales en la superficie marciana.
"Tiene que ser hielo", dijo Peter Smith, investigador desde la Universidad de Arizona principal de la misión. "Estos pequeños grumos han desaparecido por completo al cabo de unos días, lo que supone una evidencia perfecta de que es hielo. Ha habido algún interrogante sobre si el material era sal. La sal no puede hacer eso", indicó.
Al margen de este hallazgo, y en espera de que los instrumentos del vehículo analicen el material, la Phoenix sigue excavando alrededor con su brazo robótico y, según la Nasa, parece que ya ha encontrado nuevas muestras de hielo subterráneo.
Aunque se ha elucubrado desde los años 70 con la posibilidad de que haya agua congelada (y no sólo dióxido de carbono helado) en los polos marcianos, esta sería la primera vez que un vehículo robótico lo toca.
El objetivo de la misión Phoenix es comprobar si las regiones polares de Marte son, o fueron alguna vez, aptas para algún tipo de vida.