Domingo 28 de Marzo de 2010
La figura de Angie Sanclemente Valencia cautiva tanto como la acusación criminal que pesa en su contra. Es que esta infartante modelo colombiana de 30 años, de novia con un apuesto joven argentino, tiene pedido de captura internacional en una causa judicial que investiga a una red de narcos “VIP” que triangulaba cocaína a Europa. En el mundo real, Angie es una prófuga más de la Justicia argentina. La más bella y escultural de todas. Una mujer que escapa de las redes policiales como si se tratara del juego del gato y el ratón, y que a su vez se muestra, desafiante e ingenua, en el horizonte virtual que ofrece el mundo Facebook, la red social más famosa del planeta.
A fines del año pasado, la ex Reina del Café de Colombia (ver aparte) estaba saliendo con un joven argentino de ojos verdes y siete años menor que ella: Nicolás G., un modelo publicitario que trabajó dos años en agencias de México, y al que conoció en 2008, durante su estadía en Cancún.
Nicolás está detenido desde el 6 de febrero pasado en el penal de Villa Devoto. Lo capturaron en Mar del Plata, su ciudad natal, junto a su tío, Daniel Domínico M., de 46 años, y excarcelado poco tiempo después por el juez Gustavo Meirovich.
Angie y Nicolás habían sido declarados en rebeldía el 18 de diciembre pasado, cuando la Justicia Federal argentina libró una orden de captura en su contra. Cinco días antes, personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) había demorado en Ezeiza a María N., una modelo de 21 años que llevaba 55 kilos de cocaína camuflados en su equipaje. María era lo que en la jerga del tráfico de drogas se conoce como “mula”. A partir de ese momento, la estructura de la banda comenzó a desmoronarse. Sobre todo porque esta joven de blonda cabellera abrió la boca y aportó nombres, roles y contactos de sus jefes.
En pocas horas, los investigadores supieron que la organización tenía una composición particular: las “mulas” eran modelos publicitarios que engañaban por su apariencia; y el cerebro, una bella colombiana que había sido novia de Carlos Cabañas Catzin, alias “el Monstruo”, un narco mexicano vinculado con una de las redes más sangrientas y poderosas del norte: el Cartel del Golfo.
A pesar del revés judicial, Angie y Nicolás siguieron juntos. De hecho, el 24 de diciembre de 2009 cenaron en Casa Cruz, un exclusivo restaurante, ubicado en pleno corazón de Palermo Soho.
Según pudieron reconstruir los investigadores, entre el 13 y el 31 de diciembre último la pareja estuvo alojada en distintos hoteles de categoría del centro porteño. “Por la información que pudimos recolectar, se trataría de dos hoteles cuatro estrellas”, revela a PERFIL una fuente con acceso a la causa.
La inesperada detención de Nicolás –conjeturan los investigadores– habría obligado a Angie a modificar sus hábitos consumistas. De acuerdo con los datos obtenidos, los pesquisas están prácticamente convencidos de que la modelo no salió el país y que resignó las mieles de los hoteles lujosos para refugiarse en un modesto departamento de la Ciudad de Buenos Aires. De hecho, especulan con la posibilidad de que podría entregarse en las próximas horas. ¿Dónde está? “Si lo supiéramos, estaría detenida”, responde un vocero judicial, antes de confesar que hace más de un mes que “le perdieron el rastro”.
Acosada por la Justicia, y con miedo a mostrarse a partir de la enorme repercusión que tuvo su historia en los últimos días, Angie parece haberse refugiado en el mundo virtual de Facebook. En la red social más popular, y para sorpresa de los investigadores, la modelo se muestra activa: sube fotos, interactúa con muchos de sus 128 contactos, escribe, opina, se defiende y acusa con llamativa libertad. Como si supiera que todo lo que diga no podrá ser usado en su contra. “Lo que escriba en Facebook no tiene validez jurídica, pero un buen investigador debe analizar todo”, aclara un vocero judicial.
Angie –o Angela, según el perfil que ella misma creó en la página– confiesa que es “injusto” todo lo que está viviendo y dispara acusaciones con nombre y apellido: “El verdadero culpable está disfrutando; qué injusto. ¿Dónde está la Justicia? Daniel Domínico y Lorena Galván culpables”, acusa desde su sitio personal.
En Facebook, la modelo elige no hablar de la acusación que pesa en su contra. Pero tampoco se refiere a su novio, ni menciona sus viajes o sus excentricidades. La última vez que apareció activa fue el martes pasado. En el muro, uno de sus contactos le sugirió “hablar”. Ella todavía no respondió.
El lunes 7 de diciembre de 2009 a la noche, un vuelo procedente de México aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Angie Sanclemente Valencia viajaba en primera clase, y arribó al país acompañada de un perro de raza pomerania.
Según el reporte de Migraciones, la identidad de la modelo colombiana había sido registrada con un error ortográfico que complicó la investigación. De acuerdo con las fuentes consultadas, en la ficha de ingreso figuraba “Sanselemente” en lugar de “Sanclemente”, el apellido paterno de la “narco modelo”.
Por suerte, el error pudo ser subsanado a tiempo cuando los investigadores del caso descubrieron que Angie había registrado su verdadera identidad en el aeropuerto de México, cuando tuvo que llenar el papel con los datos de su mascota para que pudiera viajar en la bodega del avión.