La modelo Jéssica Almada, de la cárcel a conejita de Playboy
Tras posar desnuda en la revista española Interviú días después de haber salido de prisión, la
modelo Jessica Almada volverá a hacer lo mismo ahora para la edición argentina de Playboy. La
joven, que se hizo famosa a raíz de su encarcelamiento en España por presunto tráfico de drogas,
será la tapa del mes de junio. Su próximo desafío sería sumarse a Bailando por un sueño, donde
quieren que sea una de las reemplazantes.
Martes 27 de Mayo de 2008
Tras posar desnuda en la revista española Interviú días después de haber salido de prisión, la modelo Jessica Almada volverá a hacer lo mismo ahora para la edición argentina de Playboy. La joven, que se hizo famosa a raíz de su encarcelamiento en España por presunto tráfico de drogas, será la tapa del mes de junio. Su próximo desafío sería sumarse a Bailando por un sueño, donde quieren que sea una de las reemplazantes.
En abril, esta belleza -de 21 años- ilustró la portada de la publicación española mostrando todos sus encantos y criticando duramente a la policía española asegurando que "nos encarcelaron por ser extranjeras".
Almada, que no le desea a nadie "lo que hemos pasado", asegura que lo que el incidente que ha sufrido por error "es una vergüenza". Ella junto a su amiga Belén Téllez estuvieron 15 meses presas.
El juicio al que tuvieron que someterse fue "muy duro", dice, hasta tal punto que "me quedé paralizada". Ya de vuelta a la normalidad, piensa reiniciar su profesión de modelo. De su estancia en la cárcel reconoce que lo más duro era cuando "colgaba el teléfono después de hablar con mi familia".
En abril, esta belleza -de 21 años- ilustró la portada de la publicación española mostrando todos sus encantos y criticando duramente a la policía española asegurando que "nos encarcelaron por ser extranjeras".
Almada, que no le desea a nadie "lo que hemos pasado", asegura que lo que el incidente que ha sufrido por error "es una vergüenza". Ella junto a su amiga Belén Téllez estuvieron 15 meses presas.
El juicio al que tuvieron que someterse fue "muy duro", dice, hasta tal punto que "me quedé paralizada". Ya de vuelta a la normalidad, piensa reiniciar su profesión de modelo. De su estancia en la cárcel reconoce que lo más duro era cuando "colgaba el teléfono después de hablar con mi familia".