La milicia del Estado Islámico decapitó a otro periodista estadounidense
Los terroristas le dieron muerte a Steven Sotloff, casi dos semanas después de que hicieran lo mismo con su colega James Foley, según revelaron hoy varios medios norteamericanos. 

Martes 02 de Septiembre de 2014

La milicia terrorista Estado Islámico (EI) decapitó al periodista estadounidense Steven Sotloff, casi dos semanas después de que hicieran lo mismo con su colega James Foley, según revelaron hoy varios medios norteamericanos.

Según el Instituto Site, que analiza la actuación de grupos terroristas en todo el mundo, el EI publicó un video al respecto.
 
El portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, no confirmó por el momento la autenticidad del video ni tampoco lo hizo la portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki.
 
“Si el video es auténtico, consideramos repugnante este acto brutal de quitar la vida a otro ciudadano estadounidense inocente”, dijo Psaki.
 
Tanto Earnest como Psaki señalaron que las autoridades estadounidenses y funcionarios de inteligencia están analizando el video para determinar su autenticidad lo antes posible.
 
Sotloff, que trabaja como periodista freelance para las revistas Time y Foreign Policy, desapareció en Siria en agosto de 2013. La última vez que se le vio con vida fue hace dos semanas en el video en el que se mostraba la decapitación de su colega Foley, que desató estupor internacional.
 
El Instituto Site publicó una transcripción del video en el que el ejecutor asegura ser la misma persona que decapitó a Foley.
 
“He vuelto, Obama, y he vuelto debido a tu arrogante política exterior hacia el Estado Islámico”, dice el asesino antes de decapitar a Sotloff.
 
El Estado Islámico había amenazado con decapitar a Sotloff si Estados Unidos no dejaba de realizar ataques aéreos contra este grupo yihadista en Irak.
 
El pasado 27 de agosto, Shirley Sotloff, madre del periodista, apeló directamente al líder de la milicia terrorista, Abu Bakr al Bagdadi, para que liberara a su hijo.
 
A diferencia de lo que ha ocurrido con otros periodistas europeos secuestrados, cuyos gobiernos han pagado presuntamente rescates por su liberación, Washington se ha negado a hacerlo.