La madre de María Cash dijo que no pierde "la esperanza" de encontrar a su hija
“La investigación es un espanto”, dijo la mujer. La joven desapareció en julio de 2011 cuando se trasladaba en un ómnibus hacia la provincia de Jujuy y desde entonces no hay novedades.

Jueves 15 de Mayo de 2014

María del Carmen Gallegos,  madre de María Cash, desaparecida hace más de 3 años, dijo hoy  que pierde "la esperanza” de encontrar a la joven, pero reclamó la  ayuda de un investigador “que trabaje en forma perfecta”.

“La investigación es un espanto”, dijo la mujer y agregó, a  modo de ejemplo, que “nunca se llamó a prestar declaración  testimonial a los pasajeros del primer micro en el que viajó María  hacia el Norte”.

“La causa -acotó- pasó por cinco jueces y se siguen  acumulando papeles que no sirven para nada”.

No obstante, Gallegos afirmó: “Nunca pierdo las esperanzas de  que María va a aparecer porque esa es la fuerza que nos lleva a  seguir luchando”.

Por otra parte, la mujer, quien recibió el fin de semana  pasado un llamado del papa Francisco en que el que el pontífice le  transmitió el pésame por la muerte de su marido, ocurrida el 29 de  abril pasado en un accidente de ruta en La Pampa, destacó que su  esposo “dejó su vida” en la búsqueda de María y remarcó que “la  gente fue muy solidaria” con él durante su recorrido por el país.

“Mi marido realizaba la búsqueda sin ayuda, sin medios y  gracias a la solidaridad de la gente, durmiendo en lugares que le  daban o en iglesias y en algunos momentos sin poder comer para  ahorrar la poca plata que le quedaba”, contó en diálogo con C5N.

Asimismo, destacó la ayuda brindada por el vicegobernador  bonaerense, Gabriel Mariotto, y su esposa Gabriela Mendeguía, en  las horas siguientes al fallecimiento de su marido.

“Nos pusieron un auto a disposición con un colaborador que  fue  extraordinario y gracias a esa ayuda pudimos traer el cuerpo  de mi marido a Buenos Aires y realizar el velatorio”, dijo.

María Cash, de 29 años, partió el 4 de julio de 2011 desde la terminal de ómnibus de Retiro ( Buenos Aires) hacia San Salvador de Jujuy, donde debería haber llegado la tarde del día siguiente. Viajaba para vender ropa que ella misma había diseñado. Sin embargo, nunca llegó y a casi tres años nadie sabe nada de ella. En Rosario de la Frontera la joven se bajó del colectivo. El viernes 8 de julio fue la última vez que se comunicó con su familia.