Sábado 10 de Septiembre de 2011
La madre de Candela Sol Rodríguez, la niña de once años hallada asesinada el 31 de agosto en la localidad bonaerense de Villa Tesei, tras permanecer nueve días desaparecida, no reconoció ayer como de su hija un abrigo secuestrado en la casa de Hugo Bermúdez Rodríguez, detenido como presunto autor material del crimen.
Carola Labrador participó ayer de un peritaje de reconocimiento en el Comité de Operaciones instalado por la policía bonaerense en proximidades de la comisaría de Villa Tesei, en el cual estuvo presente el fiscal del caso, Marcelo Tavolaro.
La mujer llegó pasadas las 11 al lugar, se reunió con el segundo jefe de la Bonaerense, Hugo Matzkin, y con el fiscal Tavolaro y, media hora después, se retiró acompañada de otra mujer sin hacer declaraciones.
Fuentes de la investigación aclararon que la mujer fue citada para determinar si era o no de su hija un abrigo hallado en la casa donde fue detenido Bermúdez Rodríguez, quien no es peruano como se informó en un primer momento, según aclaró ayer el cónsul de ese país en Buenos Aires, Carlos Amezaga.
En ese procedimiento también fue secuestrada una camioneta Peugeot Partner de color bordó, que está siendo peritada en busca de rastros de la niña.
Por otra parte el carpintero Ramón Altamirano, detenido como presunto "partícipe necesario" del homicidio de Candela, pidió declarar, lo que haría pasado mañana, en tanto su esposa hizo lo propio ante el juez de la causa y le dijo que no tienen nada que ver y que no conocieron a la niña.
"Es un engaño terrible, no conocíamos a Candela", expresó Nélida Pistán, esposa de Altamirano, al cabo de su declaración testimonial ante el juez de Garantías de Morón Alfredo Meade.
Según reveló el abogado del matrimonio, Matías Morla, sus defendidos no tenían acceso al interior de la casa de Kiernan 992 , donde habrían mantenido cautiva a la menor, y sólo conocían a su dueña, Gladys Mabel Cabrera, también detenida, quien los contrató para realizar un cerco perimetral para un perro de gran tamaño que vivía en la vivienda.
Por su parte, el carpintero detenido pidió ampliar su indagatoria ante la Justicia. Así lo informó esta mañana el abogado de la pareja, Matías Morla, quien adelantó que el hombre detenido pidió ampliar su indagatoria, lo que sucederá el lunes próximo.
Según se confirmó, Morla señaló que Nelly fue la que preparó la comida para el perro para tres o cuatro días, se la entregó a su marido en un tupper y luego viajó a Tucumán, contradiciendo los dichos del testigo de identidad reservada que dijo que habría visto al matrimonio con la menor.
El abogado precisó que durante tres días Ramón concurrió a la casa a realizar los trabajos y que era quien alimentaba a la mascota con la comida que había preparado su mujer, pero siempre se manejó por afuera de la vivienda. Además, indicó que, al momento en que secuestraron a la niña, Altamirano estaba haciendo un trabajo de carpintería en una casa cercana.
Nelly además le exhibió al juez comprobantes de compra y pasajes a Tucumán que indican que estuvo en esa provincia entre el 23 y 31 de agosto últimos.
Aclaró que una evidencia que lo involucra en el lugar donde habría estado cautiva Candela es su ADN hallado en una colilla de cigarrillo, pero lo curioso es que Altamirano no fuma.
Informe forense
El perito y médico forense Osvaldo Raffo accedió al expediente y dio nuevos datos sobre el crimen de Candela. Sostuvo que "se comprobó que la muerte se produjo por asfixia mecánica, o sea, por impedimento de la llegada de aire a los pulmones", y que "aparentemente la asfixia se hizo sólo con una mano". Dijo que la niña tenía "grandes hematomas en la cara interna de los labios" por la fuerza que hizo el agresor.