Domingo 08 de Noviembre de 2009
La llamada “máquina del Big Bang” o “máquina de Dios” ha sufrido un nuevo y desafortunado percance. Tras una avería que obligó a paralizar su funcionamiento hace 14 meses y los sucesivos problemas que han pospuesto su reinauguración, el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) acaba de padecer un insólito cortocircuito debido a un pedazo de pan que cayó sobre su transformador eléctrico.
Una portavoz del Cern, el organismo de investigación situado en Ginebra donde se ha construido el acelerador, ha explicado que el pasado martes “un trozo de pan, que creemos que transportaba un pájaro cayó sobre el aparato, provocando un cortocircuito”.
Además, el incidente provocó un calentamiento de dos de sus sectores y una interrupción del sistema criogénico del acelerador de partículas, agregó la portavoz, quien destacó que los dos sectores afectados ya han sido enfriados hasta su temperatura operacional.
El incidente no ha cambiado para nada los planes de poner en marcha de nuevo, hacia mediados de este mes el LHC, el mayor acelerador de partículas jamás construido, después de estar más de un año parado por la grave avería que ocurrió 10 días después de arrancar en septiembre de 2008.
“Pan-pájaro”. El Cern se tomó con humor la cuestión. En un breve comunicado, titulado “Incidente Pan-Pájaro en el LHC”, explicó que “el pájaro salió ileso, aunque perdió su pan”.
Según los planes actuales, y después de haber sido reparado durante 14 meses, el Cern tiene previsto volver a hacer circular por el túnel del acelerador el primer haz de partículas hacia mediados de noviembre y efectuar un primer período de colisiones a baja energía.
Tras unas cuatro semanas, los científicos planean llevar a cabo las primeras colisiones de partículas a alta velocidad, lo que se espera para mediados de diciembre o en enero.
La expectación ante el reencendido del acelerador se mantiene intacta a pesar de todos los problemas, porque una vez el LHC funcione a pleno rendimiento, producirá cientos de millones de choques frontales de partículas a una velocidad próxima a la luz.
En ese momento se recrearán los instantes posteriores al Big Bang, lo que dará informaciones claves sobre la formación del universo y confirmará o rebatirá la teoría estándar de la física, basada en el bosón de Higgs.
La existencia de esa partícula, que debe su nombre al científico que hace 30 años predijo su existencia, se considera indispensable para explicar por qué las partículas elementales tienen masa y por qué las masas son tan diferentes entre ellas.
Monumental
La puesta en marcha del LHC, una máquina que permitirá resolver algunos de los enigmas de la física fundamental, como es el bosón de Higgs, conocida como la “partícula de Dios”, sobrecogió al mundo. La construcción del complejo situado en Ginebra ha llevado 20 años de trabajo de 10.000 científicos y un presupuesto de unos 6.000 millones de euros.