La leptopirosis afecta más a hombres que a mujeres en Argentina
Los datos recopilados por especialistas de la Fundación Mundo  Sano (FMS) indicaron que en el primer semestre del año, hubo 15  muertos por leptospirosis en el país y 230 casos notificados.

Sábado 03 de Julio de 2010

La leptospirosis afecta en  Argentina más a los hombres que a las mujeres y aunque puede  padecerse en cualquier etapa de la vida, lo más habitual es que  afecte a los jóvenes, reveló hoy un informe médico.

La leptospirosis es una infección causada por la bacteria  leptospira que puede producir desde síntomas leves, similares a  los de una gripe o gastroenteritis, hasta la muerte.

La enfermedad es transmitida al ser humano por la gran mayoría  de los animales, pero en especial por los roedores urbanos que la  mantienen en sus túbulos renales y excretan la bacteria en la  orina.

Los datos recopilados por especialistas de la Fundación Mundo  Sano (FMS) indicaron que en el primer semestre del año, hubo 15  muertos por leptospirosis en el país y 230 casos notificados.

Precisaron que están más expuestas a la enfermedad las  poblaciones socialmente vulnerables, quienes habitan en zonas  inundables y los que ejercen tareas con riesgo de contacto con la  orina de los roedores.

En ese sentido, precisaron que la leptospirosis es una  enfermedad que afecta a cualquier edad, pero destacaron que lo más  habitual en la región es que se produzca en adultos jóvenes y en  una proporción de 8 hombres cada 2 mujeres.

Alfredo Seijo, jefe de la División Zoonosis del Hospital  Muñiz, aclaró que leptospirosis “es una enfermedad de difícil  diagnóstico porque al afectar una multiplicidad de órganos puede  confundirse con muchas otras”.

Seijo explicó que “los síntomas son fiebre de 38 a 39 grados,  dolores musculares como en las pantorrillas, en los músculos  vertebrales, abdominales, diarrea, que se registran en el 75% de  los casos y dolor de cabeza intenso”.

Pero sostuvo que “hay un indicador importante de la enfermedad  que se da cuando un paciente que es considerado de riesgo tiene  todos o algunos de los síntomas sin mucosidad, ni estornudos, ni  catarro”.

Señaló que “esa sintomatología, no suele superar los seis días  y si bien la fiebre puede ceder, la persona sigue sintiéndose  mal”.

Seijo afirmó que “las preguntas fundamentales para confirmar  el diagnóstico de leptospirosis son si el paciente estuvo en una  zona inundada, si tuvo contacto con la tierra húmeda haciendo  maniobras militares, si es deportista y realiza actividades  acuáticas, si trabaja en el campo o en el tendido de redes en  altura y si tiene un perro enfermo en la casa y limpia sus  necesidades”.

Insistió en que “la clave es haber estado en contacto con un  medio húmedo” y añadió que “así como hay poblaciones de riesgo por  su oficio o profesión, también las hay de riesgo por situación  ambiental, lo que incluye su vulnerabilidad social y económica”.

Otra de las dificultades para la detección es la falta de  laboratorios que dispongan de la tecnología para el diagnóstico.

En tanto, la enfermedad puede presentar distintos niveles de  gravedad y complicación que van desde un sencillo cuadro  bacteriano que se cura sólo hasta otro que requiere de internación  y puede poner en riesgo la vida.

Hasta 2001, el Servicio de Zoonosis del hospital Muñiz informó  73 casos de neumonía por leptospirosis, pero entre 2000 y 2003 el  mismo servicio estudió siete casos de hemorragia pulmonar por  leptospirosis, todos provenientes de la Capital Federal y con una  letalidad cercana al 50%.

Aclaró que “predominan, como en todas las formas clínicas de  leptospirosis, los pacientes masculinos, pero sin embargo, de las  tres personas fallecidas en el hospital Muñiz dos eran mujeres que  vivían en asentamientos precarios, con abundancia de roedores  peridomiciliarios, exposición a inundaciones o aguas estancadas”.

Añadió que “dos pacientes habían tenido como fuente de mayor  riesgo el contacto con orina de perros y en ambos casos, los  animales habían sido diagnosticados con moquillo, aunque luego se  confirmó que los canes presentaban leptospirosis”.

Sonia Tarragona, directora de FMS, sostuvo que “la cifra de  este año de afectados de leptospirosis es la mayor registrada  desde las inundaciones de Santa Fe en 2003, cuando hubo 494  casos”.
Tarragona opinó que “estamos ante un episodio de  características preocupantes” y añadió que “hay vacunas para  humanos y animales, pero en ningún caso son de aplicación  obligatoria”.(Télam)