Viernes 20 de Mayo de 2011
San Pablo.- Una corte federal brasileña condenó a un controlador de tráfico aéreo y absolvió a otro por su rol en el accidente de un avión que cayó en la selva amazónica causando la muerte de 154 personas en el 2006.
El juez Murilo Mendes del Estado de Mato Grosso condenó al controlador de tráfico aéreo Lucivando Tiburcio de Alencar a un periodo de hasta tres años y cuatro meses de detención, pero decretó que en su lugar puede realizar servicio comunitario en Brasil.
El no podrá trabajar como controlador aéreo durante el período de su condena, dijo la corte en un comunicado.
El controlador aéreo Jomarcelo Fernandes dos Santos fue absuelto de los cargos de dañar la seguridad y el transporte aéreo de Brasil.
Los esfuerzos de Reuters por contactar a ambos controladores para que comentaran la decisión no tuvieron éxito.
La condena está relacionada con el papel de Alencar en el choque de septiembre del 2006 de un pequeño jet de negocios, que topó sus alas con un Boeing 737 operado por la aerolínea brasileña Gol, provocando que el avión comercial se precipitara a tierra en la jungla, en uno de los peores desastres aéreos de Brasil.
Esta semana, el mismo juez condenó a Joseph Lepore y Jan Paul Paladino, quienes volaban el jet de negocios, a una pena de cuatro años, pero la suspendió a cambio de servicio comunitario en Estados Unidos. Ambos pilotos eran ciudadanos estadounidenses.
Funcionarios brasileños han criticado duramente a los pilotos estadounidenses y a los controladores aéreos brasileños en las primeras semanas después del choque, pero un reporte preliminar en el 2006 de la fuerza aérea brasileña dijo que ambas naves habían recibido la aprobación para volar a 11.000 metros de altura.
La atención luego se centró en las quejas de que la excesiva carga de trabajo de los controladores aéreos, su bajo sueldo y los puntos ciegos en la cobertura del radar. Los controladores realizaron varias protestas por las acusaciones, provocando demoras en un servicio que lideró el tránsito hasta casi colapsar a comienzos del 2007. (Reuters)