"La Iglesia tiene que adaptarse a los tiempos modernos", dijo un obispo
Lo advirtió el consejero pontificio Octavio Díaz, en declaraciones a un diario colombiano.

Lunes 30 de Mayo de 2011

El consejero pontificio para la Nueva Evangelización, el obispo colombiano Octavio Ruiz, admitió que la Iglesia Católica vive una crisis por la disminución del número de fieles, que puede profundizarse si la institución no se adapta a los tiempos modernos, según declaraciones conocidas ayer.

Ruiz, que hace pocos días fue designado en ese cargo por el papa Benedicto XVI, dijo que su tarea es de las más importantes en el Vaticano, pues debe "ayudar a despertar la fe en aquellos que se han alejado de su vida cristiana".

"La crisis es algo que produce cambio, que puede despertar a la gente. En ese sentido, sí estamos en una crisis y, si no hacemos algo, vamos a perder más fieles y nuestra gente no va a entender más a la Iglesia. Es un momento providencial para mirar nuevos horizontes", dijo al diario El Tiempo, de Bogotá.

Según el obispo, de 66 años, su tarea será predicar el Evangelio "pero con un nuevo ardor, con nuevos métodos y expresiones, de tal manera que vuelva a tocar el corazón de las personas". Interrogado sobre si su método puede ser catalogado como una "apertura", Ruiz contestó que "la Iglesia tiene que adaptarse a los tiempos modernos". "No se trata de cambiar su doctrina ni lo que durante 20 siglos se ha predicado. Es la misma fe, pero tenemos que ver cómo llegar a la gente con un lenguaje que sea comprendido hoy en día, usando los medios modernos y el adelanto científico al servicio del Evangelio. Que el mensaje sea comprendido en sus razones profundas, no como una postura o ideología religiosa", expresó. El ex arzobispo de la ciudad de Villavicencio y cercano amigo de Benedicto XVI dijo que los fieles se han alejado de la Iglesia por diversas razones, entre ellas aspectos propios de la modernidad y los escándalos sexuales que han protagonizado muchos sacerdotes.

“Estamos en un mundo cambiante, globalizado, que tiene muchos aspectos positivos, pero se ha ido extendiendo una mentalidad secularizada que, frente a los adelantos modernos, quisiera prescindir de Dios como si ya no fuera necesario en la vida. Cuando hay comodidad o muchos recursos, la fe suele pasar a un segundo plano”, dijo.
  Al referirse a los escándalos por los casos de pederastia en la Iglesia, comentó que ese tema no le corresponde dentro de sus nuevas funciones, pero que se relaciona con su trabajo de alguna forma porque muchos fieles se han alejado de los templos por eso. “Sin duda alguna han afectado la credibilidad porque se trata de abusos producidos por personas en quienes la gente ha puesto su confianza. Verse traicionados disminuye la credibilidad. Pero, al mismo tiempo, nos hace pensar en la gran mayoría de obispos y sacerdotes que están cumpliendo su tarea de manera callada y responsable”, señaló. l (DPA)