Martes 26 de Julio de 2011
Tras las graves acusaciones de nuevos casos de curas pederastas en Irlanda, el Vaticano ordenó volver a Roma al nuncio apostólico en ese país, Giuseppe Leanza.
Según informó Radio Vaticano, la Santa Sede reaccionó así a la publicación del llamado reporte Cloyne y a las manifestaciones del primer ministro irlandés, Enda Kenny, quien acusó al Vaticano de haber alentado a los obispos de Irlanda a no denunciar los casos de abuso sexual.
El reporte Cloyne fue la cuarta publicación de envergadura en seis años sobre el ocultamiento de abusos en la Iglesia Católica en Irlanda.
De acuerdo al reporte, el entonces obispo de la diócesis de Cloyne, John Magee, entorpeció las investigaciones sobre los presuntos casos de abuso sexual a niños entre 1996 y 2009. En Cloyne había un total de 19 clérigos.
El Vaticano convocó a su embajador en Irlanda luego de las severas críticas del Parlamento irlandés por el rol de la Iglesia Católica al encubrir el abuso sexual infantil, dijo el lunes un portavoz. La medida se dio una semana después de un cuestionamiento sin precedentes del Parlamento Irlandés contra la Santa Sede tras la publicación de un reporte que acusó a las autoridades eclesiásticas de encubrir el abuso sexual de niños por parte de sacerdotes hasta una fecha tan reciente como el 2009. El portavoz adjunto del Vaticano, Ciro Benedettini, dijo que el arzobispo Giuseppe Leanza, nuncio apostólico de Irlanda, fue convocado para hacer consultas. La decisión altamente inusual del Vaticano refleja las tensiones en torno al tema, luego de una oleada de críticas en Irlanda por su rol en el escándalo de abuso infantil. Por su parte, el primer ministro irlandés atacó duramente al Vaticano, acusándolo de falta de cooperación en la investigación y de haber minimizado los abusos. "En vez de haber actuado contra la injusticia, se priorizó a la institución eclesiástica para no dañar su reputación", afirmó.Las declaraciones de Kenny recibieron el apoyo del arzobispo de Dublín, Diarmuid Martin. La Iglesia Católica en Irlanda ya había sido señalada en dos informes en 2009, que documentaron miles de abusos sexuales contra niños protagonizados por sacerdotes durante décadas.
Sin sorpresa. Irlanda dijo que no está sorprendida por la medida y que está esperando una respuesta del Vaticano a las acusaciones de que la Iglesia tuvo un rol en el ocultamiento de los abusos. La citación "es un asunto de la Santa Sede", indicó el ministro de Relaciones Exteriores, Eamon Gilmore, en un comunicado."Es de esperar que el Vaticano quiera consultar en profundidad con el nuncio sobre su respuesta", agregó. La semana pasada, el Parlamento irlandés aprobó una moción deplorando el rol del Vaticano en "minar los marcos de protección infantil" tras la publicación de un reporte condenatorio contra la diócesis de Cloyne, en el condado de Cork.
El informe describió que los clérigos irlandeses ocultaron a las autoridades los crímenes de abuso sexual de sacerdotes hasta el año 2009 después de que el Vaticano pareció menospreciar las guías de protección infantil irlandesas en una carta enviada en 1997 a los obispos del país.
El primer ministro irlandés, Enda Kenny, condenó a la Santa Sede en un discurso en el que dijo que la "violación y tortura de niños fue minimizada o manejada para sostener en cambio la primacía de la institución, su poder, posición y reputación". El Vaticano negó que la carta fuera una invitación a ignorar las leyes irlandesas. Una serie de revelaciones sobre violaciones y agresiones por parte de miembros de órdenes religiosas y sacerdotes quebró el rol dominante de la Iglesia Católica en Irlanda. (DPA y Reuters)