La Iglesia exige al gobierno que evite un estallido y erradique la pobreza
El presidente de Cáritas Argentina, monseñor Fernando Bargalló, reclamó ayer "decisión política" y "un nuevo estilo de liderazgo que priorice el bien común", para erradicar la "realidad concreta y palpable" de la pobreza. En tanto, la Pastoral Social del obispado de Neuquén demandó al Estado que "deje de estar ausente y renuncie a las excusas habituales que siempre promete hacer mañana cuando su deber es actuar hoy", a fin de evitar "la explosión social"...

Sábado 17 de Octubre de 2009

El presidente de Cáritas Argentina, monseñor Fernando Bargalló, reclamó ayer “decisión política” y “un nuevo estilo de liderazgo que priorice el bien común”, para erradicar la “realidad concreta y palpable” de la pobreza.
  En tanto, la Pastoral Social del obispado de Neuquén demandó al Estado que “deje de estar ausente y renuncie a las excusas habituales que siempre promete hacer mañana cuando su deber es actuar hoy”, a fin de evitar “la explosión social que tarde o temprano, toda injusticia social acarrea”.
  “Consenso, diálogo, compromiso, opción por los pobres, decisión política, sumadas a un nuevo estilo de liderazgo que priorice el bien común, son algunas de las claves necesarias para erradicar la pobreza”, aseveró Bargalló.
  En un mensaje relativo al Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, que se conmemora hoy, el prelado llamó a “todos” a renunciar a los intereses particulares y aseguró que la crisis de valores es causa la exclusión social.

Una realidad palpable. Tras insistir en que “existe en el país una realidad concreta y palpable de pobreza y exclusión que reclama esfuerzo y compromiso para transformarla”, advirtió que se trata de una problemática de la que “no podemos desentendernos, ni negar su existencia”.
  “Tampoco podemos quedarnos entrampados en la discusión teórica acerca de índices y porcentajes, mientras está en juego la vida de millones de niños, jóvenes, adultos y ancianos, cuya dolorosa situación no se modifica de la noche a la mañana, por más que crezca o disminuya un determinado guarismo”, sostuvo Bargalló.
  El responsable de la organización caritativa de la Iglesia dijo que “el primer paso para encontrar la solución a un problema es ver con claridad las causas que lo origina”, y estimó que es “alarmante considerar que se debe sólo a una cuestión económica”.
  “Las razones de fondo son mucho más profundas, el drama de la pobreza tiene que ver con una crisis de valores y una crisis moral”, subrayó.
  Bargalló precisó que se trata de “una crisis signada por el individualismo, el egoísmo, la escandalosa concentración de riqueza y poder en unos pocos y el consecuente debilitamiento de los vínculos personales y sociales, que fueron arrastrando paulatinamente a una gran mayoría a quedar relegados al costado del camino, sin posibilidad de revertir su situación de exclusión”.
  “En Cáritas lo constatamos a diario: personas y grupos humanos que hoy no cuentan con las mínimas oportunidades que les permitan ejercer su libertad para poder elegir, para proyectar un mañana diferente, para formarse, aprender y trabajar, desarrollando sus capacidades y sus dones”, puntualizó.
  El titular de Cáritas pidió a Dios que “ilumine las decisiones personales y sociales, para que cada uno, desde su propia vocación, tarea o responsabilidad, y todos, desde la fraternidad que nos une, construyamos juntos, cada vez más, un país con igualdad de oportunidades para todos”.
  En tanto, la Pastoral Social del obispado de Neuquén demandó al Estado que “deje de estar ausente y renuncie a las excusas habituales que siempre promete hacer mañana cuando su deber es actuar hoy”.
  Asimismo, le reclamó que “asuma el deber indelegable que le corresponde de canalizar, a través de sus poderes, la urgente e imprescindible redistribución de la riqueza, a fin de evitar la explosión social que tarde o temprano, toda injusticia social acarrea”.
  “Porque entonces no serán responsables de la misma los que exploten, sino los que no hicieron lo necesario para evitarla”, alertó el organismo diocesano mediante un comunicado con la firma del sacerdote Rubén Capitanio.
  La Pastoral Social neuquina se sumó a la jornada mundial por la erradicación de la pobreza, renovando además el compromiso de “seguir haciendo todo lo posible para que la exclusión de tantos y la negación de derechos fundamentales como salud, educación, tierra, vivienda, trabajo, sean enfrentadas con toda la fuerza de una verdadera solidaridad”. l (DyN)