Sábado 04 de Septiembre de 2021
La Iglesia Católica procederá este sábado en la afueras de la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca a la beatificación del fraile franciscano Fray Mamerto Esquiú. La imposición, previa a la investidura de santo, se realizará en la mañana del sábado con una misa en la explanada del templo de San José de Piedra Blanca, en el departamento que lleva el nombre del nuevo beato, y lugar donde nació.
La llamada Misa de Beatificación será encabezada por el enviado papal, cardenal Luis Héctor Villalba, Arzobispo Emérito de Tucumán, y no será acompañada por la feligresía, como hubiera sido de esperar. Por las medidas antiCovid, se ha limitado el acceso de las personas a la explanada. De todos modos, la misa será transmitida por las redes sociales y por la Televisión Pública.
Para la reunión de algunos grupos se habilitó el Kartódromo de Payahuaico, donde se montaron pantallas gigantes. Según anunciaron los organizadores, tras la ceremonia religiosa se hará un acto protocolar a cargo de la Municipalidad de Fray Mamerto Esquiú y luego se hará una caravana con la imagen y la reliquia del nuevo beato.
A la tarde habrá otro oficio, esta vez en el templo franciscano San Pedro Alcántara, donde monseñor Mario Cargnello, arzobispo de Salta, presidirá una misa de acción de gracias. Finalmente el domingo, la misa será en la Catedral de Buenos Aires, presidida por el cardenal primado de la Argentina y arzobispo de Buenos Aires, monseñor Mario Poli. Luego será bendecido el altar dedicado a Esquiú.
La postergación
La beatificación de Fray Mamerto Esquiú, declarado beato por el papa Francisco el 19 de junio de 2020, iba a realizarse el 13 de marzo, pero fue postergada por la crisis sanitaria. El supuesto milagro, según los creyentes católicos, que se le adjudica a Esquiú y que permite que sea declarado beato, habría ocurrido en Tucumán con la inexplicable curación de una recién nacida con osteomielitis femoral grave.
Vida y legado
Esquiú nació el 11 de mayo de 1826 en el pueblo de Piedras Blancas, a 17 km. de San Fernando del Valle de Catamarca. A los diez años entró en el noviciado del convento San Francisco de Catamarca. Estudió filosofía y teología, y recibió su ordenación sacerdotal en 1848. Participó activamente de la aprobación de la Constitución Argentina en 1853 y dolido por las nuevas rencillas se radicó en Bolivia.
Fue obispo de Córdoba, falleció el 10 de enero de 1883 y sus restos descansan en la Catedral de Córdoba. La reliquia, su corazón incorrupto, fue robada en 2002 y 2008 de la iglesia franciscana de Catamarca. No fue más recuperada. Esquiú se convertirá en el décimo tercer beato argentino, entre los que se cuentan Mamá Antula y Ceferino Namuncurá.