Este viernes se celebra el día mundial de la enfermedad, que en Argentina tiene una prevalencia de las más altas del mundo
Jueves 16 de Mayo de 2024
“Hace tres décadas, el punto medio en el que se hacía el diagnóstico estaba alrededor de los 55 años. Hoy está mucho más abajo y tiene que ver con el estilo de vida. La obesidad, el sobrepeso y el sedentarismo están peor en Argentina y eso hace que ese punto de corte esté más abajo y encontremos pacientes con presión arterial alta más jóvenes”, precisó Nicolás Renna, presidente de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA).
El especialista en cardiología agregó que “Argentina es el cuarto país de mayor prevalencia de hipertensión a nivel mundial.
Unos 14 millones de habitantes viven con la enfermedad. Del total, casi un 40% no sabe que tiene la presión alta y, entre quienes conocen su diagnóstico, solo uno de cada cinco tiene controlada la enfermedad”.
Este viernes, 17 de mayo, se celebra el Día Mundial de la Hipertensión Arterial y en nuestro país el foco está puesto en la población más joven, que suele caer en dos errores frecuentes: creer que la presión arterial alta es un problema de la vejez (cuando en realidad dos tercios de los afectados son menores de 65 años) y no controlar su presión porque “se sienten bien” (cuando en realidad la hipertensión no da síntomas).
De acuerdo al Registro Nacional de Hipertensión Arterial (Renata II), en nuestro país ocho de cada 10 varones y casi seis de cada 10 mujeres menores de 35 años con hipertensión desconocen su diagnóstico. Entre los 35 y los 44, casi tres de cada cuatro hombres lo ignora (el 72,8%, contra el 44,3% de las mujeres).
“Habitualmente uno se toma la presión cuando va al médico. Y el hombre joven es uno de los que menos va. Puede pasar desde los controles deportivos de la adolescencia hasta los 45/50 años, que concurre por primera vez al médico a hacerse un chequeo general —contó Renna al diario Clarín—. Por eso queremos concentrarnos en esta población que, aunque se considere sana o sin síntomas, vaya al consultorio médico para hacerse un control de rutina que incluya la medición de presión”.
Como otras enfermedades crónicas y metabólicas, la hipertensión también se está adelantando.
La sal, un tema
El hábito de poner el salero en la mesa o de ponerle más sal a las comidas, incluso sin haberla probado, sumado a una dieta que prioriza productos procesados que colaboran con el sobrepeso y la obesidad determinaron que haya más presencia de la enfermedad, según los profesionales del Hospital de Clínicas de la Universidad Nacional de Buenos Aires, quienes emitieron un comunicado.
“El consumo excesivo de sal y el sobrepeso u obesidad desde edades tempranas puede desencadenar problemas en la salud cardiovascular a corto y largo plazo, como la hipertensión arterial, y el aumento del riesgo de complicaciones graves como daño renal, accidente cerebrovascular e infarto de miocardio”, expresó Analía Aquieri, cardióloga del Laboratorio de Hipertensión Arterial del Hospital de Clínicas.
Y agregó que es “un problema que se cree es solo de los adultos y personas mayores, suele ser cada vez más frecuentes en adolescentes y jóvenes adultos”. Al respecto, el comunicado afirmó que en los últimos años, se ha observado un aumento significativo en la prevalencia de hipertensión arterial (HTA) entre los adolescentes, una tendencia que está directamente relacionada al incremento de sobrepeso y obesidad en esta población.
Causas en la juventud
Según la 4 Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, existen aproximadamente 16 millones de hipertensos en el país, de los cuales dos terceras partes son menores de 65 años, lo que constituye un número importante de personas en edad activa que tienen hipertensión.
Alimentos procesados
La HTA en la juventud -señaló el comunicado- es causa del alto consumo de alimentos ultraprocesados, que son ricos en sodio y pobres en nutrientes. “La sal, tanto visible (añadida en la mesa) como invisible (presente en alimentos procesados), representa una fuente significativa de sodio en la dieta diaria. Esto se ve exacerbado por la falta de actividad física, generando un círculo preocupante de hábitos poco saludables. Es importante tomar conciencia de esto ya que lo peligroso de esta situación es que la presión arterial alta o hipertensión suele no dar síntomas”, expresó.
Menos sal, más ejercicio
En Argentina, el consumo promedio de sal supera ampliamente las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud que sugiere menos de 5 gramos diarios. “Esto refleja la urgente necesidad de concienciar sobre la importancia de una dieta equilibrada y baja en sodio desde edades tempranas”, según el comunicado.
Al respecto, la especialista Aquieri manifestó que además del control de la ingesta de sal, “es fundamental promover hábitos saludables como la actividad física regular y una alimentación balanceada, rica en frutas, verduras y baja en alimentos procesados”.
Aquieri, además, recomendó que el primer control de presión arterial se realice en la adolescencia, “especialmente en casos de obesidad o antecedentes familiares de enfermedades cardiovasculares. En Argentina, uno de cada cuatro adultos tiene presión elevada”, aseveró.