Viernes 18 de Marzo de 2011
Exhaustos ingenieros conectaron un cable de energía para alimentar a la estación nuclear devastada por un terremoto en Japón, en una carrera para evitar la mortal radiación del accidente. Los trabajadores aún estaban esta madrugada (hora de Argentina) instalando los cables al interior del lugar, antes de tratar de restaurar el bombeo de agua necesario para enfriar las placas de combustible nuclear sobrecalentadas en la planta de seis reactores situada en Fukushima, en el noroeste del país, a unos 240 kilómetros de Tokio.
La crisis sin precedentes desatada por el terremoto, tsunami y filtración radiactiva de Japón afectó a los mercados financieros, dio pie a revisiones de las normas de seguridad nuclear y obligó al país asiático a pasar por su prueba más dura desde la Segunda Guerra Mundial.
Mientras trabajan dentro de una zona de evacuación de 20 kilómetros en Fukushima, los casi 300 ingenieros se centraban en intentar restaurar el suministro eléctrico que abastece a cuatro de los reactores.
“Tepco ha conectado la línea de transmisión externa con el punto receptor de la planta y confirmó que puede suministrar electricidad”, dijo el operador de la planta, Tokyo Electric Power.
Otros 1.480 metros de cable están siendo instalados dentro del complejo antes de que los ingenieros intenten echar a andar los sistemas de enfriamiento en el reactor número 2, y luego hagan lo mismo con el número 1, 3 y 4 durante el fin de semana, agregaron los funcionarios.
Si eso funciona, sería un punto de inflexión.
“Si logran que ese suministro sea restaurado y que el agua avance con éxito al centro, muy lentamente de manera que no provoque una sola falla, deberían tener todo bajo control en los próximos dos días”, indicó Laurence Williams, de la University of Central Lancashire en Gran Bretaña.
De no ser así, los ingenieros consideran una opción de último recurso: enterrar la planta de 40 años en arena y concreto para evitar una catastrófica liberación de radiactividad.
Los trabajos para enfriar la planta han expuesto a importantes niveles de radiación a unos 180 operarios. Dieciocho bomberos han quedado contaminados con la radiación de los piletones de los reactores, al igual que dos policías y un trabajador de la usina. Este último sufrió una “importante exposición” radiactiva durante un trabajo de ventilación y fue trasladado a un centro sanitario.
Todos padecen en sus rostros los efectos de haber recibido material radiactivo.
Destacando la desesperación de las autoridades, los ingenieros rociaron agua durante la noche para enfriar el reactor número 3, que afronta la situación más crítica debido al uso de óxidos mixtos, que contienen uranio y plutonio altamente tóxicos.
La situación sigue siendo "muy crítica". El director general de la agencia de la ONU que supervisa la energía nuclear, el japonés Yukiya Amano, declaró ayer en el aeropuerto de Viena, justo antes de abordar un avión rumbo a Tokio, que la situación creada por el accidente en la central nuclear de Fukushima sigue siendo “muy crítica”.