Domingo 11 de Mayo de 2008
La trigésimo cuarta edición de la Feria del Libro porteña culmina con datos auspiciosos. La venta de ejemplares se ha incrementado en un 30 por ciento con respecto del año pasado, según las editoriales consultadas. El número de asistentes también resultó mayor, ya que se superó el millón de ingresos al predio de la Sociedad Rural de Palermo.
"El 30 de abril fue el día que se vendieron más entradas en la historia de la feria", dijo el presidente de la Fundación El Libro, Horacio García, al comenzar a evaluar una Feria que ya entró en su recta final y cerrará mañana sus puertas.
"No tenemos todavía los números oficiales, pero estamos ya instalados en un millón de personas, pueden ser un poco más o menos pero sabemos de antemano que contamos con una respuesta masiva del público, ahora apostamos a otra cosa: a ir mejorando cualitativamente la feria", señaló García.
"Nosotros vendimos entre un 15 por ciento y un 18 por ciento más de ejemplares en relación al año pasado, aunque la gente de la Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Nacionales nos compró menor cantidad de libros en esta edición", dijo Florencia Ure, de Sudamericana.
"El dibujante Liniers (del diario La Nación) fue el que más horas firmó ejemplares (nueve horas en sus dos presentaciones en el stand) y después le siguió Maitena", explicó.
Raúl Robledo, del Grupo Planeta, dijo que "superamos el 30 por ciento el número de ejemplares vendidos, ya que sacamos números todos los días cuando se cierra el stand. Este año tuvimos la suerte de tener títulos muy vendedores como «El combustible espiritual», de Ari Paluch; «Historias de Diván», de Gabriel Rolón, y «Pecar como Dios manda», de Federico Andahazi".
Mariano Roca, de Tusquets, se mostró sorprendido "por el número de jóvenes entre 16 y 25 años que en esta edición se acercaron al stand. Estaban muy interesados en el catálogo nuestro y a la búsqueda de libros que no se encuentran en las librerías". l (Télam)