Se trata de una conjunción planetaria extraordinaria que ocurrió por última vez en 2020 y tardará 56 años en volver a darse
Martes 24 de Diciembre de 2024
La historia de la estrella de Belén es más que conocida, incluso para quienes no son creyentes: según el Evangelio de Mateo, es la que guió a los Reyes Magos al nacimiento de Jesús. Esa narración de una luz en movimiento en el cielo generó diversas teorías entre teólogos y astrónomos a lo largo de las décadas. Una de las teorías más aceptadas es que fue producto de una conjunción planetaria, similar a la que se dará en la noche del 24 de diciembre
Una hipótesis dice que la “estrella de Belén” fue una alineación excepcional entre Júpiter y Saturno, generando la impresión de un único cuerpo celeste gigante. Un fenómeno similar se dio el 21 de diciembre de 2020, después de 800 años. Si bien las conjunciones entre estos dos planetas suceden cada 20 años, habrá que esperar hasta el 15 de marzo de 2080 para observar una tan cercana como aquella última.
Tal como explicó Patrick Hartigan, astrónomo de la Universidad Rice (Houston, Texas), a la revista Forbes, “tendría que retroceder hasta justo antes del amanecer del 4 de marzo de 1226 para encontrar una alineación más cercana entre estos objetos visibles en el cielo nocturno”.
>> Leer más: Valentino Merlo iluminó la Navidad en el Hospital Garrahan con una visita solidaria
Cómo será la estrella de Belén del 24 de diciembre
Mientras tanto, este 24 de diciembre habrá un espectáculo parecido: Venus brillará junto a Júpiter y Marte, generando una semi estrella de Belén en el cielo navideño.
Otras teorías sobre la estrella de Belén incluyen la posibilidad de que fuera un cometa, incluso el cometa Halley, que fue registrado por primera vez en el año 12 a.C. Otra apunta a una supernova, una explosión estelar que genera un brillo intenso, pero no hay registros históricos que confirmen la ocurrencia de una supernova en la época del nacimiento de Jesús.