Sábado 05 de Septiembre de 2009
El transbordador Discovery, que está acoplado a la Estación Espacial Internacional (ISS) salieron indemnes de una situación riesgosa ayer al pasar a 1.300 metros de las naves los restos de un cohete europeo Ariane que coincidió momentáneamente en la órbita.
La sección de cohete fue seguida desde las bases de la Nasa, que a último momento decidió no mover de su órbita geoestacionaria a la ISS, que flota a 385 kilómetros de la Tierra con 13 astronautas a bordo.
La agencia espacial estadounidense indicó que el trozo de cohete pasó de izquierda a derecha por encima de la ISS.
"El equipo de control de la misión continúa observando los restos del cohete francés Ariane, pero estos pasaron como se esperaba y ya no son motivo de preocupación para el complejo orbital", señaló la portavoz Nicole Cloutier Lemasters de la Nasa.
El Discovery y la ISS acoplados orbitan la Tierra cada 90 minutos y viajan a unos 27.000 kilómetros por hora.
Los restos del cohete, precisamente el Ariane-5, enviado al espacio en 2006 para la colocación en órbita de dos satélites de comunicaciones, pasaron cerca del complejo orbital aproximadamente a las 14.07 GMT (10.10 hora de la Argentina), señaló la Nasa.
La Nasa observó durante días la aproximación de la basura espacial para asegurarse de que no colisionaría con la ISS o el Discovery. Una aproximación más peligrosa de la basura hubiese requerido una maniobra de evasión mediante el encendido de los motores del Discovery.
Los astronautas dormían cuando pasó el trozo de un viejo cohete, de 5 metros de circunferencia.
El estadounidense John Danny Olivas y su compañero sueco Christer Fuglesang realizaron anteayer su segunda salida al espacio abierto para colocar un nuevo tanque de amoníaco en el exterior de la ISS.
Los trabajos, que duraron seis horas 39 minutos, sirvieron para reemplazar el tanque viejo por uno nuevo de más de 800 kilos de peso, que se integra el sistema de regulación de la temperatura de la ISS.
Los astronautas salieron de la ISS con casi una hora de retraso debido a que Olivas tuvo problemas con su casco. Durante la misión dejó de funcionar además una de las dos pequeñas linternas del casco, sin que los trabajos se vieran afectados de forma importante.
El tanque viejo será trasladado a la Tierra de vuelta por el Discovery, la semana próxima.
Los tanques son grandes y difíciles de manipular para los caminantes espaciales. Tienen casi 1,5 metro de largo, 2,13 metros de ancho y 1,2 metro de altura. l (DPA)