La defensa de Chabán pidió su absolución y deslizó que podría solicitar la nulidad del juicio
Los abogados de Omar Chabán, los hermanos Pedro y Vicente D'Attoli, pidieron hoy la absolución del ex gerenciador de Cromañón por la tragedia en la que murieron 194 personas, al considerar que es inocente y que quiso evitar el desenlace. También deslizaron la posibilidad de pedir la nulidad del juicio por presuntos vicios de procedimiento y trato desigual del tribunal hacia las defensas.  

Martes 16 de Junio de 2009

Buenos Aires- Los abogados de Omar Chabán, los hermanos Pedro y Vicente D'Attoli, pidieron hoy la absolución del ex gerenciador de Cromañón por la tragedia en la que murieron 194 personas, al considerar que es inocente y que quiso evitar el desenlace.

A pesar del pedido de absolución, Pedro D'Attoli solicitó al Tribunal Oral Criminal 24 que si Chabán es condenado lo sea por estrago culposo, que tiene una pena máxima de 5 años de prisión, y no por el delito de la acusación, estrago doloso, que prevé 15 años.
“No ha sido probada la intencionalidad. Chabán no quiso producir lo que ocurrió, quiso evitarlo”, dijo D'Attoli durante los alegatos de la defensa.

Por su parte, Vicente D'Attoli deslizó la posibilidad de pedir la nulidad del juicio por presuntos vicios de procedimiento y trato desigual del tribunal hacia las defensas.
El abogado impugnó a los testigos, ya que algunos de ellos tienen “interés” en el resultado del juicio, pues son al mismo tiempo querellantes penales o civiles.
El letrado también advirtió que el tribunal no obró con igual criterio ante planteos de las querellas y de la defensa, lo que pudo haber alterado la garantía de defensa en juicio.
Para D’Attoli, a lo largo del juicio “se violó el principio de igualdad ante la ley y el debido proceso”, por lo cual manifestó que esa parte “no está de acuerdo con la manera en que se llevó adelante el juicio”.
Incluso, denunció que fueron modificados aspectos del interior de Cromañón con posterioridad al siniestro, por lo que consideró que “se adulteraron pruebas importantes” en perjuicio de su cliente.
Chabán fue acusado por las cuatro querellas y el fiscal Jorge López Lecube de los delitos de estrago doloso seguido de muerte y el pago de coimas a la policía para evitar controles en Cromañón, por lo que solicitaron penas de 23 a 26 años de prisión para el ex gerenciador.
Pero D'Attoli solicitó que la acusación por el pago de coimas (cohecho activo) que hicieron las querellas sea anulado, porque ese delito sólo lo puede imputar el fiscal, ya que en este caso los destinatarios de las coimas habrían sido dos policías y por lo tanto el perjudicado sería la administración pública.
La tragedia de Cromañón ocurrió el 30 de diciembre de 2004 durante un recital del grupo de rock Callejeros, cuando se incendió el techo del local con una candela manipulada por el público, que desprendió gases tóxicos.
Junto a Chabán están siendo juzgados su mano derecha Raúl Villarreal, los músicos de Callejeros, dos ex policías y tres ex funcionarios del gobierno porteño.
Chabán, vestido de jean, remera blanca, pulóver negro, campera gris y zapatos, observó durante toda la jornada cómo sus abogados argumentaban su defensa y pedían su absolución.
“Omar Chabán es inocente. Estaba adentro de una tragedia”, dijo Pero D'Attoli, y agregó que fueron “cuatro años de dolor” y que todos están “consternados”.
Respecto de las acusaciones, Vicente D'Attoli dijo que Chabán desconocía la limitación a 1.031 espectadores del local, ya que “suponía que era para 5.000”, y no sabía que los paneles acústicos desprendían ácido cianhídrico.
Asimismo, afirmó que la mediasombra y la guata colocadas en el techo estaban en el lugar cuando él comenzó a organizar festivales allí y los dueños le prohibieron modificarlo.
Al respecto, otra letrada de Chabán, Paz Trebino, señaló que una pericia reveló que la guata, la mediasombra y los paneles acústicos “no se encontraban prohibidos para su venta”.
Vicente D'Attoli también sostuvo que Chabán “desconocía las irregularidades que se llevaron a cabo para obtener la habilitación” de Cromañon que, por otra parte, no era de su propiedad.
La exposición también apuntó a derribar a la salida “alternativa”, cerrada con alambres y candado, como causal principal de las muertes.
D’Attoli recordó que allí no debía existir una puerta y que esa abertura daba a un garage en el que “había automóviles con combustible y caños de gas”.
Por su parte, Trebino recordó que los testigos sostuvieron que esa puerta estaba cerrada por orden de la gente del hotel lindante a Cromañón para que no pasara el ruido que molestaba a los pasajeros.
D’Attoli intentó capitalizar lo que hasta ahora aparecía como una prueba de cargo: dos focos de incendio previos a la tragedia del 30 de diciembre de 2004.
Al respecto, dijo que Chabán estaba convencido de que un eventual incendio era “fácilmente controlable”, porque así parecían demostrarlo esos dos antecedentes.
Sobre la acusación por pago de coimas a la policía, la defensa desacreditó a los tres ex empleados de Cromañón que aseguraron que Chabán realizaba pagos a oficiales para no hacer controles. Uno de ellos, Héctor Albornoz, sostuvo que vio cómo le daba a un oficial un “papel violeta”, que sería un billete de 100 pesos.
Pedro D’Attoli dijo que para que haya un “pacto espurio” entre Chabán y la policía debía existir un pacto previo que en este caso nunca se realizó.
“Esa entrega del papel violeta nada dice de un pacto y tampoco sabemos si es un billete”, dijo el abogado.
La defensa desacreditó a los testigos del juicio y calificó sus dichos como “hostiles”, “falaces”, “preparados” e “inverosímiles”, e inclusive Vicente D’Attoli dijo que hubo “testimonios interesados por razones laborales y por odio y rencor”.
La defensa de Chabán fue la primera de los 15 imputados que presentó alegatos.
Mañana a las 9.30 comenzarán los alegatos de las defensas de Raúl Villarreal y luego la de los integrantes del grupo de rock Callejeros.