Jueves 25 de Agosto de 2011
Washington, Miami y Santo Domingo.- Las autoridades de Estados Unidos emitieron hoy una vigilancia de huracán para zonas de Carolina del Norte y Virginia en espera de la llegada del ciclón Irene, que actualmente azota Bahamas con categoría 3, mientras que hasta tres Estados declararon ya el estado de emergencia.
A las 13 (hora de Argentina), el ojo del huracán Irene se encontraba sobre la isla Abaco, a 170 kilómetros al norte de Nassau y a 980 kilómetros de Cabo Hatteras, en Carolina del Norte, indicó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) con sede en Miami.
Irene es un “peligroso” huracán que, con vientos sostenidos de 185 kilómetros por hora, ha alcanzado ya la categoría tres y podría aún “reforzarse” en las próximas horas, advirtió el organismo.
El ciclón se desplaza a unos 20 kilómetros por hora en dirección norte-noroeste.
Con esta trayectoria, se espera que Irene continúe hoy su avance por el noroeste de Bahamas y que en horas de la noche pase alejado de la costa este del centro y norte de Florida, para volver a acercarse a tierra el sábado en Carolina del Norte, donde podría llegar a la histórica ciudad de Charleston con categoría tres en horas de la mañana.
Ante estos pronósticos, el gobernador de Carolina del Norte, Bev Perdue, emitió ya hoy una orden declarando el estado de emergencia para las zonas costeras de su Estado.
Su iniciativa fue emulada por Virginia y Nueva Jersey, cuyo gobernador, Chris Christie, advirtió que en vista de las inundaciones que podría provocar Irene, el huracán podría convertirse en el “evento del siglo”, señaló la cadena CNN.
En conferencia de prensa telefónica, el director del CNH, Bill Read, confirmó que Irene llegará a Carolina del Norte con estatus de “gran huracán” y, junto con el director de la agencia estadounidense para emergencias Fema, Craig Fugate, subrayó que los efectos del ciclón podrían sentirse en los próximos días hasta zonas bien situadas tierra adentro.
“Una mayor desviación a la izquierda (oeste) podría provocar impactos directos tierra adentro hasta zonas como las áreas de Washington y Baltimore”, subrayó Read.
En vista de estos pronósticos, continuaba este jueves una alerta de huracán para el centro y noroeste de Bahamas, mientras que en Estados Unidos rige una vigilancia de huracán desde la ciudad Surf City de Carolina del Norte a la frontera de este Estado con Virginia.
El CNH adelantó que probablemente se emitirán también vigilancias de huracán para más regiones de estos Estados de la costa este a lo largo del día, mientras que llamó a otros estados del área, así como a Nueva Inglaterra, a “monitorear” el avance de Irene.
El diario The Nassau Guardian señaló hoy que Irene “devastó” partes del sureste de Bahamas durante las últimas horas, dejando numerosas islas inundadas y causando daños en casas. De acuerdo con el rotativo, el ciclón barrió además el 90 por ciento del asentamiento de Lovely Bay, en el sur de la Crooked Island.
Ante la posibilidad de que Irene llegue aún poderoso a la costa este estadounidense en las próximas horas y días, Estados Unidos incrementaba los llamamientos a seguir de cerca la trayectoria del huracán y alentaba a la población local a escuchar todas las instrucciones de las autoridades locales, mientras que algunas localidades comenzaban ya a ser evacuadas.
La isla Ocracoke, en Carolina del Norte, a la que sólo se puede acceder en barco, ya fue evacuada hoy, mientras que se llamaba a los turistas de otras regiones costeras del Estado a abandonar sus sedes vacacionales, si bien a los residentes en el área se les permite por el momento permanecer en sus casas.
Además, la Marina estadounidense trasladó más de dos decenas de barcos para eludir al ciclón.
Read adelantó que a lo largo de todo el corredor noreste de la costa atlántica estadounidense se prevén fuertes lluvias y vientos, así como inundaciones costeras.
A medida que Irene avance hacia el norte, llegando a la costa de Nueva Jersey en la mañana del domingo y a Nueva Inglaterra y Nueva York en la tarde de ese día, la región debe prepararse para efectos colaterales del fenómeno, subrayó el jefe del CNH.
“Inundaciones, apagones y daños causados por árboles va a ser la gran historia a medida que la tormenta avance tierra adentro en el noreste”, sostuvo.
“No sólo en la costa, también en el interior, hay que estar preparados para apagones”, coincidió Fugate.
La trayectoria de Irene prevé que también las vacaciones del presidente, Barack Obama, puedan verse afectadas en el balneario de Martha's Vineyard, en la costa este norteamericana.
Sin embargo, su portavoz Josh Earnest aseguró que por el momento el mandatario no tiene previsto acortar su descanso estival pese a la amenaza del ciclón.
“El presidente de Estados Unidos es responsable de cumplir sus responsabilidades como presidente de Estados Unidos independientemente de dónde se encuentre o de a dónde vaya”, dijo Earnest.
El mandatario fue informado hoy nuevamente de la situación por el Fugate, confirmó el mismo jefe de Fema. (DPA)