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La carta abierta de una ginecóloga a Amalia Granata

La actriz había dicho que las mujeres que quieran abortar deberán hacerlo de manera clandestina.

Sábado 22 de Junio de 2019

La ginecóloga Melisa Pereyra le escribió una carta abierta a Amalia Granata en la que ensayó una respuesta a los polémicos dichos de la diputada provincial electa. Esta semana, Amalia había dicho que las mujeres que quieran abortar "lo van a tener que seguir haciendo en la clandestinidad".

Pereyra utilizó ese medio para contarle a Granata cómo es trabajar en un hospital en el que llegan mujeres en grave estado producto justamente por abortos clandestinos.

La profesional de la salud expone con crudeza en uno de los párrafos de la carta cómo es trabajar con las pacientes. "Muchas mujeres que vienen necesitan atención personalizada porque vienen desangradas, infectadas y casi con pérdida de la conciencia. Los guantes son para recibirlas porque las traen a upa, embebidas en sangre, y las dejan solas en nuestros brazos", afirmó Pereyra.

Esta es la carta completa que la doctora Pereyra le envió a la mediática

"Amalia,

Me tomo el atrevimiento de enviarte una invitación personal y especial.

Quisiera invitarte a uno de los hospitales donde me formé como médica especialista en Tocoginecología, en Buenos Aires, CABA.

La idea es que te quedes la jornada completa para que puedas aprovechar al máximo la experiencia.

Paso a detallarte los amenities que te vamos a ofrecer durante la estadía y algunos tips para que sea más amena.

Vas a contar con una sala de estar con una mesa y un sillón, no es muy cómodo, pero no es de importancia porque lo más probable es que no llegues a usarlo. Podés llevarte la vianda del mediodía y la noche y alguna colación de bolsillo porque hay días en los que la cena es durante la madrugada, con suerte.

Apenas entrás vas a ver la sala de recuperación donde descansan las recién paridas o las que cursan un aborto incompleto, generalmente clandestino. Y después tenés la sala de parto y el quirófano.

Un consejo: llevá siempre un par de guantes en el bolsillo y las camas de recuperación mantenerlas vacías, llamando al camillero cuando las puérperas estén listas para ir a su habitación con su bebé. Porque llega un momento del día en el que las que cursan un aborto son más de las que vienen a parir y muchas necesitan atención personalizada porque vienen desangradas, infectadas y casi con pérdida de la conciencia.

Los guantes son para recibirlas porque las traen a upa, embebidas en sangre, y las dejan solas en nuestros brazos.

Quizás puedas descansar un par de horas, entrecortadas, recibiendo resultados de laboratorios y esperando alguna derivación a terapia intensiva. Y al otro día, sólo por ser vos, te ofrecemos un late check out para que puedas vivir la experiencia del consultorio de anticoncepción, donde contarás con 5 DIU, una sola caja de instrumental y alguna caja de anticonceptivos orales (¡si ninguno está vencido es tu día de suerte!)

Andá practicando tu mejor cara de nada para decirle a la decena de mujeres que están desde las 4 am haciendo la fila para que le des un método gratuito que no lo tenés.

Quedo a la espera de recibir a cambio una visita a tu país de las maravillas, donde cualquiera representa a la democracia.

Sorry si te aburrí."

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