Jueves 10 de Diciembre de 2015
Desde que se fundó la moneda cibernética bitcoin en 2009, su inventor (o inventores) se ha rodeado de un aura de misterio. Durante seis años, el individuo o grupo que se ha escondido bajo el seudónimo Satoshi Nakamoto ha acumulado una cantidad tan grande de fondos digitales que si se vendiera hoy colapsaría el mercado.
La búsqueda del misterioso fundador de bitcoin ha dado un nuevo vuelco. La revista tecnológica Wired y el sitio en línea Gizmodo publicaron esta semana reportajes de investigación en los que se analizó una enorme cantidad de correos electrónicos y documentos filtrados (y posiblemente hackeados) en los que se señala a Craig Stephen Wright, un empresario de bitcoin australiano de 44 años, que vive en un lujoso suburbio de Sydney.
Aunque ninguno de los reportes fue concluyente —no se puede hacer un intento de identificación sin que el fundador envíe un mensaje o haga un movimiento de bitcoins con la firma encriptada de Nakamoto, conocida como llave PGP—, ambos generaron suficiente evidencia circunstancial para colocar los reflectores sobre Wright.
La caza del fundador de bitcoin se ha convertido en una industria artesanal para algunos de los periodistas que siguen el caso. La búsqueda ha pasado por un sociólogo finlandés, un matemático japonés y un ingeniero japonés-estadounidense. Todos ellos lo negaron, el último de ellos luego de una persecución en auto con la prensa que finalizó en las oficinas de The Associated Press en Los Ángeles en marzo de 2014.