Sábado 02 de Septiembre de 2023
La autopsia de Silvina Luna no será una más. Será presenciada por peritos de parte. Un fiscal ya formuló un pedido de “puntos” a investigar durante la investigación forense. Pero por ahora quién debe ordenar la autopsia es algo que está en discusión entre tres jueces. El cuerpo de Silvina Luna permanece mientras tanto en la morgue judicial. Y cuándo y cómo se hará la autopsia es algo aún a definir.
El fiscal que intervino en el juicio en el que fue condenado el médico Aníbal Lotocki fijó “los puntos de peritaje” de la autopsia de Silvina Luna para determinar si se trató de un deceso por las prácticas de cirugía estética con materiales ilícitos que usaba el profesional (polímeros, metacrilato).
El fiscal Sandro Abraldes, quien el jueves obtuvo la preservación del cadáver, pidió que al momento de efectuarla se determine “la causa y diagnóstico de muerte; la determinación de procedimientos médicos o quirúrgicos previos tendientes a la modificación corporal (estético); la verificación sobre la presencia de sustancias extrañas o ajenas al organismo que pudieran haberse introducido con motivo de los procedimientos señalados en el punto anterior, con indicación de las regiones o partes corporales de hallazgo”. En palabras llanas, el fiscal quiere saber si sustancias como el metacrilato se hallan en el cuerpo de Luna.
Además, el fiscal reclamó “el análisis de los sistemas cardiorrespiratorio y renourinario y la exploración de la zona glútea, cuádriceps, isquiotibiales y muslos; la detección de polímeros o metacrilato y la preservación de todas las muestras de anatomía patológica”.
La decisión sobre quién debe ordenar la autopsia está en disputa entre tres jueces: el del tribunal oral que condenó a Lotocki, Carlos Rengel Mirat; el de instrucción número 36, Alejandro Ferro (quien recibió una denuncia del abogado Fernando Burlando) y su colega del juzgado 60, Luis Schelgel, quien investiga la muerte de otro paciente, Cristian Sánchez.
La autopsia, cuando sea realizada, deberá también contemplar “la práctica de las exámenes toxicológicos tendientes a determinar sustancias extrañas (tales como los acrilatos)”, propuso el fiscal. Abraldes consideró necesario que la práctica encomendada sea efectuada por una Junta Médica integrada por dos profesionales forenses , especialistas en cirugía plástica, terapia intensiva, nefrología, anatomía patológica, traumautología, anatomopatología, inmonulogía y diagnóstico por imágenes.
La autopsia se realizará en la morgue de la Corte Suprema de Justicia de la Nación después de que las partes (defensa y querella) presenten los puntos de pericia. Hay que esperar para saber si el juez del Tribunal 28 hace lugar a esta autopsia. El pedido se realizó en la causa en la que se condenó a Aníbal Lotocki a cuatro años de prisión por las lesiones graves sufridas por Silvina Luna y otras tres mujeres de la causa. ¿Qué podría cambiar en la situación judicial de Lotocki el resultado de la autopsia? “Si bien él ya fue juzgado por lesiones graves y la muerte de Silvina no puede cambiar a que se lo condene por ”homicidio”(porque no se puede juzgar dos veces a una persona por el mismo hecho), puede que se le suba la condena, porque habíamos pedido que le den hasta 8 años y le dieron cuatro”, señala Nuria Drendak, representante de otra víctima de Lotocki, Gabriela Trenchi.
La condena fue apelada y está en la Cámara de Casación, es decir no está firme. La Cásación no tiene plazo para resolver (si queda firme la sentencia o no), no sabemos si está próxima la resolución”, advierte la abogada. En tanto, la defensora de Lotocki, Ileana Lombardo, remarcó que al médico no se lo puede volver a juzgar en la causa y relativizó el efecto que pueda tener la autopsia en la condena que no está firme. “Este hecho ya fue juzgado. La Justicia ya dijo que la enfermedad de Luna no se vincula con la práctica médica. ¿No se vinculaba antes y se va a vincular ahora?”, apuntó. “Lotocki fue condenado por no haberle advertido a Silvina Luna por los riesgos. No por su hipercalcemia” y habló de una condena social y mediática de su defendido.
El metacrilato, prohibido por Anmat salvo en dosis pequeñas y casos contados
El metacrilato le provocó a Silvina Luna una intoxicación que derivó en un cuadro crónico de hipercalcemia e insuficiencia renal. La indicación médica es removerlo porque las consecuencias para la salud son graves o letales, advirtió esta semana Edgardo Bisquert, presidente de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora (Sacper).
“El metacrilato es un polímero, material plástico. Muy usado en aplicaciones médicas. Por ejemplo, las prótesis de cadera se fijan con metacrilato, ya que para esa aplicación es biocompatible, pero no es compatible para cualquier uso. La dosis está en relación con la toxicidad, en usos no indicados el cuerpo genera una respuesta adversa”. agrega Gustavo Abraham, del Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales, especializado en polímeros biomédicos. “En el campo de la cirugía, el metacrilato se usa en bajas cantidades, en arrugas y pequeñas correcciones. O en odontología. Pero no está aprobado para glúteos, donde hay posibles migraciones al torrente sanguíneo, que pueden dar origen a eventos que comprometan la vida misma de la persona”. Es esto, según todo indica, lo que le sucedió a Silvina Luna.
“Entiendo que por el consultorio de Lotocki pasaban cientos de personas a las que se les ponía este producto. He visto muchísimos pacientes con complicaciones gravísimas, por ejemplo, necrosis, enfermedades autoinmunes, diabetes, lupus, artritis reumatoidea. Y cuando empieza la hipercalcemia se produce la insuficiencia renal o, incluso embolias, trombosis y muerte súbita o infarto por estos rellenos”, enumera la médica Mónica Milito, miembro de la Sacper. “Desde hace años muchos años que de Lotocki se viene advirtiendo desde la Sacper que no es cirujano plástico, que produjo lesiones en varios pacientes conocidos y también no conocidos, que quizás no llegan a los medios, pero sí, a nuestros consultorios. Pero, lamentablemente, la gente siguió y sigue optando por tratamientos como estos”, apunta Milito. “Existe un mal uso de este material por interpretar que se trata de un polímero biocompatible, pero solo lo es en determinadas concentraciones y en ciertas partes del organismo, que son los usos autorizados por la Anmat”, señala Abraham. El metacrilato se usa en odontología en pequeñas cantidades y en productos autorizados por la Anmat, pero no hay ningún producto que tenga metilmetacrilato para uso de relleno de glúteos. Está indicado en reemplazos de cadera para poner prótesis, se lo utiliza como cementante, en una mínima cantidad, entre la prótesis y el hueso. También se lo usaba en neurocirugía para hacer pequeños segmentos óseos, pero hoy ya no se usa más. Estaba indicado para uso cosmético en muy pequeñas cantidades, para arrugas, pero tampoco hoy la Anmat lo permite.
El metacrilato es un polvo de acrílico, que en grandes cantidades no tiene uso médico, sino hogareño. Es el material de las repisas y de los cochecitos de colección, por ejemplo. No está permitido su uso en pacientes.