Martes 27 de Junio de 2023
Una patrulla de efectivos de la Armada paraguaya retuvo y amenazó a un grupo de pescadores correntinos en aguas del río Paraná, de jurisdicción argentina, según denunció este lunes el gobernador de Corrientes y publicó el Diario Norte de esa provincia.
El gobernador correntino, Gustavo Valdés, denunció un incidente con efectivos de la Armada paraguaya en el río Paraná, de quienes dijo que “intimidaron a pescadores correntinos en aguas argentinas“, y consideró el hecho como “una agresión a la soberanía argentina”.
Valdés también anunció que se realizará la denuncia formal y que se comunicó con el presidente Alberto Fernández, el canciller Santiago Cafiero y el ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández, y dijo que aseguraron que “tomarán cartas en el asunto”.
“Recibimos información de una zona de aguas jurisdiccionales argentinas, donde pescadores correntinos fueron abordados por fuerzas militares del Paraguay, les fue decomisado su equipamiento en costa argentina, exigiéndoles una autorización para navegar el río Paraná, bajo apercibimiento de llevar detenidos a los ciudadanos argentinos”, denunció el gobernador en declaraciones el medio correntino.
Valdés mencionó la situación de intimidación, por parte de los militares que portaban armas, a los pescadores de Ituzaingó, que se encontraban a bordo de una lancha, el decomiso de su equipamiento y amenazas de detención.
“No podemos permitir que parte de la Armada paraguaya amedrente de semejante forma a las embarcaciones argentinas. No es la primera vez, teníamos denuncias, pero ahora estamos viendo imágenes que nos preocupan mucho y no queremos permanecer callados ante estos incidentes", adviritió.
Tras brindar detalles del incidente y presentar el registro fílmico, Valdés precisó que se comunicó con el presidente Fernández, el canciller Cafiero y el ministro Aníbal Fernández, quienes “se comprometieron a tomar cartas en el asunto”.
Valdés se refirió a la petición al gobierno nacional: “la presencia permanente y estable de la Prefectura Naval Argentina en toda la zona jurisdiccional del río Paraná desde Punta Aguirre hasta su finalización en la isla Apipé Grande”.
También expresó la necesidad de “hacer una manifestación pública de lo que está ocurriendo en inmediaciones de la isla Apipé Grande, de la isla Apipé Chico y la isla San Martín, un problema que ya tiene muchas décadas sin resolverse”.
Un conflicto de la dictadura cívico militar
La isla Apipé es foco de un conflicto de soberanía entre Argentina y Paraguay desde la época de la dictadura cívico militar, a raíz de un acuerdo.
Desde entonces, los habitantes del lugar, legisladores correntinos, gobernadores y cientos de organismos civiles reclamaron por la renegociación del territorio, por parte del gobierno argentino y el paraguayo.
El conflicto comenzó cuando el presidente de facto Reynaldo Bignone aprobó la delimitación realizada por la Entidad Binacional Yacyretá, previo a la construcción de la represa hidroeléctrica.
El nuevo límite se fijó entre la costa de la isla y la de Corrientes, dejando la isla de Apipé en medio de aguas paraguayas, con lo que se da el absurdo de que para llegar a la isla argentina hay que navegar por aguas paraguayas, en teoría.
En este sentido, Valdés aclaró: “La isla Apipé no está rodeada de aguas paraguayas, son aguas en disputa. No le reconozco la soberanía a Paraguay. Son aguas argentinas. El tratado de 1875 dice que Argentina se divide de Paraguay por el curso de agua más profunda”. Y señaló que en 1982 el gobernador Romero Feris y los legisladores nacionales de Corrientes ya habían reclamado por esta cuestión.
Las islas Apipé Chico y Apipé Grande son parte del departamento Ituzaingó. A diario, los lugareños que cruzan hacia territorio argentino, por el Paraná, deben solicitar un permiso a Migraciones, así como para volver. La misma situación se da con los docentes que viven del lado argentino.
La manera de acceder a la islas es en lancha y la pesca es una actividad prohibida, incluso por supervivencia, ya que la Marina paraguaya controla las aguas y quienes lo hacen de manera clandestina -según los militares paraguayos- pueden ser sancionados e incluso se registraron incidentes con disparos de armas.
El último incidente grave que llegó a manos del presidente Fernández se dio en 2020 cuando las autoridades paraguayas obligaron a cancelar un concurso de pesca de embarcado, el que finalmente se realizó en la modalidad de costa, en Apipé.