La argentina que estuvo una semana secuestrada en Somalia llegó al país
La cooperante argentina Pilar Bauzá Moreno arribó ayer al país, donde fue recibida por el canciller Jorge Taiana y se reencontró con sus familiares luego de su liberación tras permanecer secuestrada una semana en Somalia.

Sábado 05 de Enero de 2008

La cooperante argentina Pilar Bauzá Moreno arribó ayer al país, donde fue recibida por el canciller Jorge Taiana y se reencontró con sus familiares luego de su liberación tras permanecer secuestrada una semana en Somalia.
  Bauzá, de 25 años, llegó al aeropuerto de Ezeiza a las 11.22 en el vuelo 6.843 de la compañía Iberia, procedente de Madrid, 48 horas después de haber sido liberada junto a la médica española Mercedes García, de 50 años, en Bosasso, donde se habían establecido como cooperantes de la organización Médicos Sin Fronteras (MSF).
  La joven enfermera, nutricionista egresada de la Universidad Austral, descendió de la aeronave y se dirigió directamente al salón VIP de la estación aérea, donde la esperaban sus padres, sus cinco hermanos, miembros de MSF, el canciller Jorge Taiana y el director de Asuntos Consulares del Palacio San Martín, Félix Córdova Moyano.
  “Todos nos abrazamos y lloramos al verla. Está muy bien. Se la vio muy entera. Estamos muy contentos, ella está feliz y muy serena. Sabemos que la trataron bien y la alimentaron”, contó Matías, uno de los cinco hermanos de Pilar.
  El joven agregó que “ahora sí vamos a festejar Año Nuevo en familia”, en alusión a que su hermana debió recibir 2008 en cautiverio, sin poder contactar a su familia en Buenos Aires.
  Por su parte, Taiana dijo que “Pilar está con su familia y estamos muy satisfechos de haber finalizado y concretado el operativo de rescate”. El canciller agradeció “al gobierno de España, con el que se trabajó en estrecha colaboración, a MSF, a las autoridades locales de Somalía y a la gente que transmitió aliento y apoyo a la familia” de la enfermera.
  Bauzá y García fueron secuestradas en la mañana del 26 de diciembre cuando viajaban con un chofer y un intérprete hacia un centro de nutrición para refugiados, por un grupo de seis hombres armados con rifles de asalto Kalashnikov, dos de los cuales se entregaron a poco de ser descubiertos.
  Los otros cuatro hombres llevaron a las dos voluntarias a la población de Giriso, zona montañosa distante a cinco kilómetros de Bosasso, alertados por posibles represalias de fuerzas de seguridad, desde donde reclamaron 250 mil dólares para liberar a las mujeres.

No pagaron. Tanto MSF como el Palacio San Martín negaron que se haya pagado ese rescate, y lo propio hizo el gobierno español que, en voz de su canciller, Miguel Angel Moratinos, aseguró que los captores buscaban “protagonismo social y político”.
  La liberación de las integrantes de MSF se logró tras siete días de arduas negociaciones entre diplomáticos argentinos, españoles e italianos y autoridades de la región, entre ellas el autodenominado presidente de Puntland, Adde Musse.
  Uno de los hermanos de Pilar, Hernán, comentó que su hermana no les dio detalles de lo vivido durante el secuestro pero precisó que sus captores “la trataron bien”.
  “No sé si tiene idea de la repercusión mundial que tuvo todo lo sucedido”, añadió Hernán, quien explicó que hacía cinco meses que Pilar no veía a su familia, desde el momento en el que partió para cumplir la misión humanitaria en el país africano. (DyN y Télam)