Domingo 15 de Noviembre de 2009
La frase "lujo asiático" no nació en Malasia, pero está claro que las últimas décadas este país hizo lo posible por ganarse el mote, sobre todo en su capital, Kuala Lumpur,. La modernidad y la opulencia de los edificios, las gigantescas torres Petronas que literalmente iluminan las nubes por las noches, el centro financiero atestado de rascacielos lujosos, los centros comerciales de primera categoría, su tren rápido aéreo que la atraviesa en pleno centro, las avenidas atestadas por cientos de miles de autos, le dan a la ciudad un aspecto de metrópolis primermundista, en la que confluyen las grandes culturas del Asia.
Ese cosmos para el asombro es el que estos días experimentan el gobernador Hermes Binner y los empresarios que participan de la Misión Comercial Región Centro a Malasia y Singapur. Kuala Lumpur es el escenario elegido para generar oportunidades de negocios con los productos con los que Santa Fe se hace fuerte en el mercado exportador internacional.
Crecimiento formidable. Con casi dos millones de habitantes, Kuala Lumpur vivió un crecimiento económico formidable que se expresó arquitectónicamente en obras como las torres Petronas, de 1998, que fueron el edificio más alto del mundo hasta 2003, o en el Aeropuerto Internacional de Kuala Lumpur, obras acercaron al país al mundo y lo pusieron en la vidriera del planeta.
Es, además, una ciudad cosmopolita, donde confluyen los idiomas, tanto en la calle como en la cartelería. En la peatonal conviven restaurantes internacionales, con sus nombres en sus idiomas originales.
El ritmo de crecimiento de la ciudad es vertiginoso. Una noche los operarios están vallando un predio donde "algo" se va a construir, a la mañana siguiente el visitante se levanta y se encuentra con una peatonal. Y no es una exageración.