Juzgan a un argentino en España
Un joven argentino que está preso desde hace dos años en Barcelona acusado de haber participado de la agresión a un guardia urbano comenzará hoy a ser juzgado en un proceso que su familia considera “armado” por la Justicia española dada su condición de “sudamericano”.

Martes 08 de Enero de 2008

Un joven argentino que está preso desde hace dos años en Barcelona acusado de haber participado de la agresión a un guardia urbano comenzará hoy a ser juzgado en un proceso que su familia considera “armado” por la Justicia española dada su condición de “sudamericano”.
  Se trata de Juan Daniel Pintos Garrido, de 24 años, quien fue arrestado luego de disturbios ocurridos el 4 de febrero de 2006 en la puerta de un ex teatro donde se realizaba una fiesta de okupas para más de mil personas. En el hecho un guardia resultó gravemente herido, y sus compañeros reprimieron y realizaron las detenciones de los jóvenes.
  En el proceso que enfrentará ante la Audiencia Provincial, la fiscalía pidió que se lo condene a once años de cárcel.
  María Inés Garrido, madre de Juan, viajó hacia Barcelona para asistir al debate, al que también concurrirán el cónsul adjunto en esa ciudad, Carlos Arzani; la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Nora Cortiñas, y representantes del Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels).
  La mujer sostuvo que su hijo es “inocente” y que está detenido porque es “sudamericano y necesitaban a alguien para armar una causa y exculpar al ayuntamiento de lo que ocurría en las fiestas”.
  Consideró que el tribunal que juzgará a su hijo no es “imparcial” porque “ya intervino en todas las apelaciones presentadas en esta causa y ha tomado partido”, tras avalar todo lo actuado en primera instancia.
  Para Garrido, una grave irregularidad del proceso es que “la jueza violó leyes del España” por dictar la prisión preventiva de su hijo no le reconoció la ciudadanía española obtenida en Argentina.
  “A mi hijo se lo consideró argentino nacionalizado español, con familiares en su país de origen, que facilitarían su fuga”, recordó la mujer, quien también denunció que durante su encierro el joven fue sometido a torturas y debió realizar una huelga de hambre en reclamo de su libertad.
  Juan había viajado a Europa en 2006, llevaba su pasaporte español para recorrer varias ciudades, trabajar y alojarse en la casa de su hermana en Barcelona, pero su proyecto quedó truncado desde la detención. “ A él lo eligieron por ser de los más vulnerables, al ser sudamericano”, resaltó ayer su madre.