Jurado británico culpó al conductor y a los fotógrafos por la muerte de Lady Di
La muerte de la princesa Diana y de su pareja Dodi Al-Fayed fue causada por una negligencia extrema del conductor del auto en el que viajaban, Henri Paul, y de los fotógrafos que perseguían a la limusina que chocó la columna de un túnel de París hace más de 10 años, dictaminó ayer el tribunal.

Martes 08 de Abril de 2008

La muerte de la princesa Diana y de su pareja Dodi Al-Fayed fue causada por una negligencia extrema del conductor del auto en el que viajaban, Henri Paul, y de los fotógrafos que perseguían a la limusina que chocó la columna de un túnel de París hace más de 10 años, dictaminó ayer el tribunal.

  El jurado, que pasó casi seis meses escuchando los relatos de más de 250 testigos de varias partes del mundo, alcanzó ayer su decisión por mayoría después de deliberar por cuatro días en un caso que despertó el interés mediático mundial.

  Los dos hijos de Diana, los príncipes Guillermo y Enrique, agradecieron al jurado por "la manera minuciosa en la que consideraron la evidencia".

  "Estamos de acuerdo con su veredicto", indicaron oficiosamente.

  Una década después de la muerte de la mujer más fotografiada del mundo a los 36 años, el ex jefe de policía británico John Stevens dijo que espera que esto lleve a un cierre la tragedia y ponga fin a las teorías conspirativas en torno al caso.

  En la tarde de su muerte, el 31 de agosto de 1997, Diana y Dodi huyeron por la salida posterior del hotel Ritz en París en un intento inútil por evitar el enjambre de fotógrafos que los aguardaba.

  Los fotógrafos persiguieron a la pareja en motocicletas hacia el túnel Alma y tomaron fotografías de la princesa agonizando en el Mercedes después de que éste chocó contra el pilar 13 del túnel.

  El padre de Dodi, Mohamed Al-Fayed, dueño de la tienda Harrods, denunció que su hijo y Diana murieron a manos de los servicios de seguridad británicos bajo las órdenes del príncipe Felipe, esposo de la reina Isabel II y ex suegro de la princesa.

  En una declaración después del fallo, Al-Fayed dijo: "No soy la única persona que dijo que fueron asesinados. Diana predijo que sería asesinada y cómo ocurriría. Entonces estoy decepcionado sobre el fallo del jurado".

  Al-Fayed insistió en que la reina y su marido deberían haber sido citados como testigos. "Nadie debería estar por encima de la ley", añadió. "Siempre he creído que el príncipe Felipe y la reina poseen evidencia valiosa que sólo ellos conocen", sostuvo.

  Henri Paul, el chofer del Mercedes, era un empleado del hotel Ritz, propiedad de Al-Fayed. Paul falleció en el choque.

  El presidente del jurado dijo en el tribunal: "El accidente lo causaron, o contribuyeron a él, la velocidad y comportamiento del chofer del Mercedes Benz y la velocidad y comportamiento de los vehículos que los seguían".

  Agregó que algunos factores que contribuyeron en el fatal choque fueron el hecho de que el juicio del chofer estaba obstaculizado por el alcohol, que Diana no estaba utilizando cinturón de seguridad y que el auto impactó contra una columna.

  El juez a cargo del proceso, el magistrado Scott Baker, había instruido específicamente al jurado de la investigación excluir las teorías de conspiración según las cuales fue un accidente montado.

  Al-Fayed cree que se ordenó el asesinato de Diana porque la familia real no quería que la madre del fututo rey tuviera un bebé con su hijo. Alega que el cuerpo de la princesa fue embalsamado para encubrir la evidencia de que estaba embarazada.

  Pero Scott Baker dijo que la teoría de conspiración de Fayed no tenía "sustancia".

 

Exhaustivo proceso. La investigación judicial, que se estima que ha costado unos 20 millones de dólares, se extendió a todo el mundo con testimonios por videoconferencia desde Francia, Estados Unidos, Nigeria, Kenia y Australia.

  La investigación se retrasó durante 10 años porque el Reino Unido tenía que esperar a la finalización del proceso legal francés y después una pesquisa policial británica.

  Ambas investigaciones policiales concluyeron que el fatal choque fue un trágico accidente causado por el chofer, que había bebido y conducía demasiado rápido.

  Según la ley británica, es necesaria una investigación para determinar la causa del fallecimiento cuando alguien muere de forma no natural.  (Reuters)