Martes 29 de Enero de 2013
Nueva Orleans (EEUU).- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, fue criticado por jugadores de Baltimore Ravens y San Francisco 49ers, equipos que disputarán el próximo fin de semana el Super Bowl de Fútbol Americano, ya que no comparten la opinión del primer mandatario sobre que el juego “es muy violento” y que no dejaría que un hijo suyo lo practique.
La respuesta de los jugadores no se hizo esperar y la mayoría consideraron los comentarios como “desafortunados”, muy poco “oportunos” y “equivocados”, dado que el domingo protagonizarán el partido más esperado de todo el año en el país.
El mariscal de campo de los Ravens, Joe Flacco, fue categórico cuando dijo que nadie “jamás” le había forzado a jugar al fútbol americano ni conoce a otros profesionales que lo hagan baja presión.
“Es la profesión que nosotros elegimos para hacer, además cuando hablás de niños y jóvenes, no tienen el tipo de choques que se dan en el profesionalismo”, expresó Flacco, de 28 años.
Las declaraciones de Obama fueron realizadas en el bisemanario The New Republic, en la edición de internet del domingo último.
El presidente estadounidense señaló estar de acuerdo con los que piden cambios en este deporte para evitar las lesiones, aunque el fútbol se haga “un poco menos emocionante”, indicó EFE.
“Es un hecho que el fútbol americano es un deporte de contacto que involucra cierto grado de peligro físico”, valoró el guardia ofensivo Alex Boone de San Francisco, quien agregó que no cree “que el fútbol americano sea más o menos peligroso que otros”.
El linebacker Aldon Smith, de los 49ers, indicó que si se hace lo que pide Obama el juego “pierde lo más importante que posee y es el grado de emoción permanente que se vive en cada jugada”.
El Súper Bowl, un acontecimiento que paraliza a los Estados Unidos por tratarse de la final de la temporada de Fútbol Americano, se jugará el domingo en el Superdome de New Orleans, desde las 20 de Argentina. (Télam).-