Judíos que escaparon del Holocausto volvieron a Austria 70 años después
Dos médicos de EEUU compitieron en las primeras olimpíadas judías en un ex territorio nazi.

Domingo 17 de Julio de 2011

Tras escapar del Holocausto cuando eran niños, dos médicos judíos de 80 años que viven en Estados Unidos regresaron a Viena para participar en una prueba de natación que formó parte de los Juegos Macabeos.

La competencia, una versión judía de los Juegos Olímpicos, corona la vida entrelazada que han tenido John Benfield y Arthur Figur, dos amigos de infancia que aprendieron a nadar en Viena, huyeron de la Alemania nazi cuando ésta anexó a Austria y se convirtieron en exitosos médicos en su país adoptivo.

"Cuando me enteré de que las «Macabeadas» se realizarían en Viena, me dije: «Esto es algo que tengo que hacer»", dijo Benfield.

Benfield -que nació como Hans Bienenfeld- y su amigo de toda la vida Figur forman parte de los cerca de 2.000 atletas judíos de 37 países que compitieron en los Juegos Macabeos, que se celebran cada cuatro años.

El evento del 2011 se desarrolló en Viena del 5 al 13 de julio y fue el primero desde la Segunda Guerra Mundial celebrado en un ex territorio nazi.

"Yo lo veo como un regreso simbólico a un país que me habría aniquilado si no hubiese escapado", dijo Figur, director médico del Mount Sinai Medical Center de Nueva York.

"Me siento orgulloso del lugar donde he tenido la suerte de crecer y de volver y demostrar que los judíos sobrevivimos ", agregó.

Los dos hombres ayudaron a llevar la bandera de Estados Unidos en la ceremonia inaugural de la lid deportiva.

Benfield, un cirujano torácico y conferencista de Los Angeles, recuerda que ambos amigos estuvieron en un momento lejos de participar en el evento, donde compitieron en el grupo de mayores de 50 años.

"Soy estadounidense". Los organizadores les sugirieron en un comienzo que nadaran para el equipo austríaco dada su doble nacionalidad, pero ellos se negaron. "Yo contesté que estoy vivo porque soy estadounidense y que quería nadar para el equipo de Estados Unidos", dijo.

Mientras eran dos niños en la década de 1930, Figur y Benfield aprendieron a nadar en el club deportivo judío Hakoah, fundado en 1909 en Viena, porque los clubes de otros deportes en ese momento no admitían a judíos.

Un tío de Benfield era entrenador en el lugar y se casó con Hedy Bienenfeld, una nadadora judía muy conocida que compitió por Austria en los Juegos Olímpicos antes de que una creciente ola de antisemitismo hiciera esto imposible.

La comunidad judía de Viena fue una piedra angular de la sociedad austríaca, produciendo artistas, músicos, médicos y científicos de renombre mundial. Esto terminó cuando los nazis se empeñaron en la erradicación de los judíos de toda Europa.

Un debate incómodo todavía arde en cuanto a si los austriacos fueron las primeras víctimas de Hitler o le dieron la bienvenida al "Fuhrer" con los brazos abiertos.

Tras la invasión nazi a Viena, las familias de ambos hombres se embarcaron rumbo a Nueva York en el mismo barco en julio de 1938 y compartieron un apartamento.

Ambos aprendieron inglés, fueron juntos a la escuela primaria y secundaria y siguieron siendo amigos cercanos.

Pero pese a que han pasado más de 70 años tras huir del país en el que murieron muchos de sus familiares, Fingur y Benfield no están a gusto de regreso en Viena.

"No me siento cómodo. Es difícil de explicar. La ciudad es hermosa, los edificios son hermosos, pero a pesar de que se supone que es una ciudad acogedora, no me siento acogido", dijo Figur, que ha competido en el "Ironman" de Hawaii, una exigente prueba de natación, y ha escalado montañas.

"Y si mi madre estuviera viva probablemente estaría muy molesta de que volviese", agregó.