Domingo 20 de Diciembre de 2009
Benedicto XVI proclamó venerable al Papa Juan Pablo II, tras aprobar el decreto por el que se reconocen las “virtudes heroicas del Siervo de Dios” de Karol Wojtyla, primer paso hacia la santidad del Pontífice polaco, según informó ayer la Santa Sede. También ha reconocido las mismas virtudes en Eugenio Pacelli, el controvertido pontífice italiano Pio XII, Papa entre 1939 y 1958, y las de Mary MacKillop, una monja del siglo XIX que hizo su apostolado en Australia.
Los decretos se han aprobado durante una audiencia que Benedicto XVI ha concedido en el Vaticano al prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, el arzobispo Angelo Amato.
De este modo, Benedicto XVI hace más probables las predicciones y los rumores vaticanos, que sostienen que Juan Pablo II será proclamado santo el próximo año, sólo cinco años después de su muerte.
Para que pueda completarse la beatificación, queda un último paso, el reconocimiento de un milagro. En este caso, el postulador de la causa, el sacerdote polaco Slawomir Oder, se ha inclinado por la curación en 2005 de la monja francesa Marie Simon Pierre, que padecía Parkinson, la misma enfermedad que tenía Wojtyla. Un caso que será estudiado por una junta médica, una comisión de teólogos y, por último, por el comité de obispos y cardenales.
Una vez tomada una decisión sobre el milagro, Karol Wojtyla se convertiría en “bienaventurado” y santo. Un momento al que la prensa italiana ya pone fecha: la próxima primavera, en concreto una fecha cercana al 2 de abril, cuando se cumplen cinco años de su muerte (no podría celebrarse el mismo día por ser Viernes Santo), o quizás el 17 de octubre, un día después de que se cumpla el 32 aniversario de su elección como jefe de la Iglesia Católica.
Mas complicado es el caso de Pío XII, sobre quien el año pasado Benedicto XVI pidió profundizar, dado que algunos historiadores lo acusan de haber sido condescendiente con el nazismo y de haber guardado silencio durante el Holocausto. Además, hasta el momento (el proceso de beatificación comenzó en 1967), no se le atribuye la realización de ningún milagro.
Eugenio Pacelli (Roma, Italia, 2 de marzo de 1876 – Castel Gandolfo, Italia, 9 de octubre de 1958), fue elegido Papa el 2 de marzo de 1939.
El anuncio reavivó los cuestionamientos de grupos judíos quienes ayer volvieron a pedir a Benedicto XVI que congele el proceso hasta que puedan ser estudiados más archivos de la Segunda Guerra Mundial.╠
En otro orden, también ayer Benedicto XVI aprobó un decreto por el que se le reconoce el milagro atribuido a la intercesión de la madre Mary MacKillop, una monja del siglo XIX que desarrolló su apostolado en Australia y que podrá ser formalmente declarada santa el año próximo.
MacKillop, que vivió de 1842 a 1909, es famosa en Australia por haber fundado las Hermanas de San José, una orden dedicada a ayudar a los pobres. Fue beatificada por el Papa Juan Pablo II en 1995.
Santo súbito. El proceso que llevará a Juan Pablo II a los altares se abrió el 28 de junio de 2005 y comenzó en Roma, ciudad en la que murió y de la que fue su obispo durante 26 años y medio. La causa de beatificación se abrió por deseo de Benedicto XVI sin esperar a que transcurrieran cinco años de su muerte, como establece el Código de Derecho Canónico.
El anuncio fue acogido con gran alegría en el mundo católico, donde aún sigue vivo el grito “santo súbito” (santo ya) que decenas de miles de personas corearon el 7 de abril en la plaza de San Pedro del Vaticano durante los funerales de Juan Pablo.
Sobre la rapidez del proceso, el cardenal de Bruselas Godfried Danneels, expresó recientemente sus dudas sobre un “cierto favoritismo” y dijo a la revista 30 Giorni que si la causa ha avanzado tan rápida por sí misma le parece bien, pero que si se ha debido a un cierto favoritismo por ser el Papa Wojtyla no lo ve bien ya que “es un cristiano más, como todos y su proceso de beatificación debe ser como el de los demás bautizados”. l