Jueves 28 de Enero de 2010
Los ocho jóvenes de Cañada de Gómez que están en Aguas Calientes, Perú, luego del desmoronamiento de los caminos que conducen a Machu Picchu, a causa de las intensas lluvias en el lugar, denunciaron hoy en el informativo televisivo de Cablevisión de su ciudad que “la comida no alcanza y que tampoco se distribuye agua sobre la base de las necesidades”.
“La situación es caótica porque no se está respetando el plan de dar prioridad a las mujeres embarazadas y a las personas que padecen alguna enfermedad. Hay gente que sale poniendo plata. Desde que intervinieron los militares la cosa está peor”, explicó ayer Gabriel Barrios.
Barrios, quien viajó con un grupo de amigos de esa ciudad a esa región peruana, quedó varado a causa del fenómeno. Desde hace unos días y junto a otros jóvenes de Cañada de Gómez, se ofreció como voluntario para organizar las subidas a los helicópteros que llegan al lugar.
“Hay cerca de mil personas en espera. El problema es que los militares dejan pasar a cualquiera, esto es un caos. Además la comida no alcanza para todos y el agua es escasa. No obstante estamos bien. Suponemos que tendremos dos días más para salir de acá”, dijo al medio televisivo mientras colaboraba en la organización de los rescates.