Sábado 23 de Abril de 2011
Japón ordenó el jueves una zona de exclusión de habitantes en torno a la central atómica de Fukusima de 20 kilómetros, que ayer debió ampliarse hasta 50 km en algunas localidades. El país dio así un paso dramático, que dejará a ese territorio sin habitantes por tiempo indefinido. Las imágenes que llegan de la zona de exclusión desierta recuerdan inmediatamente las de la desolada región que rodea a Chernobyl, en Ucrania, desde 1986 zona prohibida para sus antiguos habitantes. Las cantidades de radiación que potencialmente podrían fugarse de Fukushima, que tiene seis reactores, podrían ser aún mayores que las de la tragedia ucraniana. Los expertos nipones aseguran que ese riesgo puede descartarse a estas alturas, a más de 40 días del accidente provocado por el terremoto y posterior tsunami del 11 de marzo pasado.
El jueves, el gobierno japonés había impuesto una zona de evacuación total y permanente de 20 km en torno a Fukusima. Unas 80 mil personas habían abandonado esa zona en las semanas que siguieron al accidente nuclear. Pero ayer Tokio ordenó la evacuación de otros 10.500 residentes de las poblaciones de Litate, Katsurao, Namie y partes de Minami Soma y Kawamata, todas en la prefectura o provincia de Fukushima y situadas a entre 20 y 50 kilómetros de la planta nuclear. Además, las autoridades fijaron un máximo de radiactividad permitida en las escuelas de la región por fuera de la zona de exclusión.
En tanto, el gobierno acordó un presupuesto por más de 4 billones de yenes (49.000 millones de dólares o 33.400 millones de euros) para financiar la reconstrucción del país. Los daños totales, sin embargo, serían del orden de cientos de miles de millones de dólares.