James Bulger: 28 años del crimen que conmovió al mundo
Un nene de 2 años desapareció en Inglaterra. Tras dos días de búsqueda hallaron su cadáver y rastrearon cámaras de seguridad: sus asesinos eran dos y tenían apenas diez años. Detalles de la escalofriante historia

Viernes 12 de Febrero de 2021

Cuando el 12 de febrero de 1993 Denise Fergus se dirigió al centro comercial New Strand a hacer las compras para su casa nada la hacía presagiar que ese día no sería un día más. Había salido de su casa en Merseyside, Inglaterra, en companía de su hijo James Bulger, de apenas 2 años de edad. Era la típica salida de compras para reponer lo que faltaba de la heladera y la alacena. En un momento la mujer ingresó a la carnicería para hacer un pedido, pero al darse vuelta no vio más a su hijo. Eran las 15.40.

Comenzó entonces una búsqueda desesperada. Era la escena inicial de un caso policial que -a casi treinta años de haber ocurrido- aún genera debates.

Dos días más tarde hallaron el cuerpo sin vida de James en una vía de trenes abandonada en Walton, Liverpool. Según indicó el cuerpo policial, el pequeño estaba sin ropa en la parte inferior de su cuerpo, tenía golpes fuertes en la cabeza y torso, pilas en la boca y los ojos llenos de pintura azul. Este último dato fue una pieza clave para saber quién estaba detrás de este asesinato, y no sería una persona, sino dos, de apenas 10 años: Robert Thompson y Jon Venables.

"Yo fui quien soltó su mano, yo fui quien estaba destinada a protegerlo. ¿Pero sabés cuál es mi mayor arrepentimiento? Que no giré a la derecha en lugar de a la izquierda, si hubiera tomado el giro a la derecha y doblado la esquina, habría visto a James ser llevado, solo cuatro minutos después de que él se había ido de mi lado, agarrado de la mano con confianza a los chicos que estaban a punto de asesinarlo ", dijo la madre del niño en 2018 al diario Mail on Sunday de Inglaterra.

Las cámaras de seguridad, clave

En esos pocos minutos en los que Denise descuidó la mano de James para pagar, la vida de la familia Bulger cambió para siempre. Las cámaras de seguridad del centro comercial fueron clave para determinar por dónde empezar la investigación, es que en ellas se pudo observar al pequeño James circulando por los pasillos del New Strand de la mano de un chico, mayor que él, que iba acompañado de un segundo.

El trayecto del mercado hasta Walton -donde se halló el cadáver de James Bulger- implica alrededor de 4 kilómetros. En ese camino los tres nenes se toparon con 38 personas que vieron la situación. Sólo algunas se percataron de que algo sucedía. Cuando alguien se les acercaba a los nenes mayores para preguntarles por qué el más chico estaba llorando, ellos respondían que era su hermano pequeño o que se había perdido y que estaban de camino a la estación policial. Lo que no resultó ser cierto. Fueron tantos los testigos del caso y tan grande la cobertura de los medios que el caso llegó a todo el mundo.

The Guardian, uno de los diarios más representativos del Reino Unido, contó que la mamá de Venables recorrió la zona de Walton buscando a su hijo tras darse cuenta de que había faltado a la escuela porque había visto a uno de sus compañeros de regreso a casa. Se dirigió a ese lugar porque sabía que Thompson tenía una guarida secreta en las cercanías a donde pasaba el tren.

Escenas de tortura y agonía

“Para entonces, Robert y Jon habían secuestrado a James Bulger del Strand e intentaron ahogarlo en el canal cercano. Luego lo habían llevado, arrastrado y pateado durante un viaje de dos millas y media, a veces balanceándolo violentamente en el aire o tirándolo contra la carretera, hasta llegar a la vía del tren donde lo apedrearon con ladrillos, le golpearon la cabeza con un 22 libras de barra de hierro, y lo dejó muerto al otro lado de las vías para ser cortado por la mitad por un tren de mercancías que pasaba”, relataron.

Tras unos días de búsqueda de los culpables, la policía logró dar con Thompson y Venables. Antes, habían interrogado a un niño que era inocente y tuvo que irse de la ciudad con su familia por las amenazas recibidas. La pista principal para encontrarlos fue una testigo que vio los videos mejorados de las cámaras en la televisión y pudo reconocerlos ya que los había visto aquel 12 de febrero y le llamó la atención. La mujer se comunicó con las fuerzas policiales y estas fueron en busca de los muchachos de 10 años.

Seis días después del brutal crimen, Robert y Jon fueron detenidos y acusados de secuestro y asesinato. Se les otorgó la prisión preventiva y dio comienzo un ciclo de juicios que quedarán para siempre en la historia. La culpabilidad de Thompson y Venables, que fueron nombrados como Niño A y Niño B respectivamente, para los juicios, se demostró inmediatamente puesto que los peritos dieron a conocer que la pintura azul que James tenía en la cara también se encontraba en el cuerpo de los chicos. También había sangre que coincidía con el ADN del pequeño y marcas en su cara que encajaban con los zapatos de Robert. Trascendió, además, que antes que a James pretendieron llevarse a otro niño.

Fuerte pedido de justicia

Una multitud aguardó puertas fuera del Tribunal de Magistrados de South Sefton en cada oportunidad que hubo una sesión para juzgar a Thompson y a Venables, todos pidiendo justicia por lo sucedido a Bulger. La familia de este último, destrozada, estuvo presente en cada instancia judicial y también las familias de los asesinos, que en un primer momento negaron los cargos.

Finalmente, el 24 de noviembre de 1993 ambos chicos fueron declarados culpables por el asesinato de James Bulger y, a partir de ese momento, se convirtieron en los asesinos más jóvenes en la historia del país. La sentencia aclaraba que ambos debían ser encarcelados en jurisdicciones distintas para no volver a tener contacto nunca más.

En junio del año 2001 salieron en libertad al cumplir la mayoría de edad y se dio a conocer los lugares en donde habían pasado los últimos siete años ya que desde el momento en que fueron a prisión no se supo más nada de ellos debido a que estaba dentro de las condiciones legales que la información no fuera pública. Thompson había sido destinado al Centro de Atención Segura de Barton Moss en Manchester donde, según dicen, se lo notó desarrollar conocimientos en el arte. Por su parte, Venables pasó el tiempo en Vardy House, unidad de seguridad de Red Bank en St. Helens en Merseyside.

A partir de ese momento, Thompson y Venables dejaron de ser ellos. Se les dieron nuevas identidades para que no hubiera peligro de que los identificaran y se registraron episodios violentos. En la actualidad, está completamente prohibido brindar información de cualquiera de los dos y, en caso de hacerlo, esto puede llevar a quien la difunda a prisión o a pagar grandes sumas de dinero por poner en peligro la seguridad de mucha gente o puede atentar contra la integridad de alguno de los asesinos. La excepción es que estos datos sean brindados legalmente.

Phil Roberts, el detective de turno en el escuadrón de delitos graves al momento de la llamada por la desaparición de Bulger, declaró al ver y hablar con Thompson por primera vez: “En lo que a mí respecta, ese día me quedé mirando el mal a la cara”. Además, agregó sobre los dos jóvenes: “Eran una pareja hecha en el infierno. Un capricho de la naturaleza. Salieron ese día a matar, realmente lo creo. Y si no los hubieran atrapado, temo que hubieran atacado de nuevo”.

Robert Thompson antes del caso Bulger

Desde pequeño este niño tenía fama de causar problemas en el barrio de Walton, donde vivía. Era fanático del Everton aunque no iba seguido a ver los partidos al estadio, coleccionaba trolls que comenzó comprando con el dinero que su mamá le daba aunque después comenzó a robarlos. Su padre abandonó la familia al irse con una mujer dejando a Anne Marie Thompson, madre de Robert, sola con seis hijos.

En la escuela también era un chico problemático, puesto que no le iba bien, siempre buscaba pelear con alguien, arrojaba cosas por los aires y solía asistir al lugar pocos días al año, ya que siempre terminaba “rateandose”. El dinero siempre había sido un problema en la familia puesto que Anne Marie trabajaba ofreciendo servicio de limpieza en oficinas hasta que lo abandonó al conocer a otro hombre, que volvió a dejarla sola.

Con sus hermanos las peleas eran constantes, la situación familiar no era la mejor. De hecho, uno de ellos huyó de su casa luego de recibir golpizas de su madre y fue a Asistencia Social, donde luego de algunos años lo dejaron salir y se quitó la vida. Tras el embarazo reciente de su madre y luego de haber matado a Bulger dijo a la policía que era inocente porque “si quisiera matar a un bebé, mataría al mío, ¿no?”.

Las tardes en las que no asistía a la escuela se la pasaba dando vueltas por el vecindario causando disturbios, entrando a locales para robar objetos que luego tiraba, atrapando palomas y hasta hay quienes dicen que les arrancaba las cabezas mientras estaban vivas. Sin embargo, a pesar de todos los malos comportamientos que tenía, su madre en un principio defendió que “él no es un asesino”.

Quién era Jon Venables antes del caso Bulger

En cuanto a personalidad, Venables era todo lo contrario a Thompson, ya que era inteligente aunque muchas veces lo molestaban por atrasarse en clases. Su familia estaba compuesta por otros dos hermanos y sus padres, Neil y Susan quienes vivían separados aunque la relación era buena ya que se veían seguido y ambos tenían la posibilidad de estar con los hijos en la semana. Hay quienes dicen que los padres Venables ignoraban tanto a Jon como a sus hermanos.

Neil era cinéfilo pero lo que más disfrutaba eran las películas de terror y horror, por lo que alquilaba pilas y pilas para verlas en sus ratos libres. Nunca se supo si Jon en algún momento había visto alguno de los largometrajes que su padre llevaba a la casa, pero hay una coincidente con el asesinato de James Bulger llamada Child’s Play 3 en la que la escena final tiene lugar en un tren fantasma.

Según explicó Susan, "Jon era un niño hiperactivo y que buscaba atención constantemente", en la escuela principalmente. The Guardian reveló que en una ocasión tuvo que ser suspendido del colegio por querer ahogar a un compañero con una regla. “Jon tuvo que ser apartado del niño, que se había puesto rojo”, escribió, y fue esta situación la que culminó en un cambio de escuela, lo que comenzó normal hasta que conoció a un nuevo compañero.

Cómo se conocieron Thompson y Venables

El cambio de escuela de Jon en 1991 hizo que se cruzara con Thompson, con quien compartía curso. No todo fue amistad desde el primer momento, sino que el primer cruce que hubo entre ellos fue una pelea que protagonizó Robert. Jon había sentido curiosidad por su compañero desde un primer momento, aunque se mantenía alejado porque notaba su personalidad abusiva. Sin embargo, al tiempo comenzaron una amistad.

Venables no era un chico que solía faltar al colegio, sin embargo Thompson pasaba más tiempo fuera que dentro de él, por lo que llevó a su amigo por ese mismo camino de a poco. La primera vez que lo hicieron juntos, los padres de Jon los encontraron, aunque después la situación volvió a repetirse reiteradas veces y estos nunca se enteraron.

Juntos comenzaron a hacer muchas travesuras, que cada vez se convertían en cosas más graves. Se burlaban de las personas, robaban pinturas, golosinas, se metían en negocios y molestaban a los vendedores, y una vez hasta perdieron al hermano menor de Robert en el mismo lugar que secuestraron a James Bulger.

No se sabe qué fue lo que los llevó a cometer el asesinato, aunque distintos estudios psicológicos y psiquiátricos arrojaron que el comportamiento de los chicos no era normal. De todas formas, nunca dejaron de actuar como niños pequeños, “Incluso mintieron como niños, tratando mal, torpemente de cubrir sus huellas después de ser arrestados. En un momento dijeron que no querían mover el cuerpo maltrecho de James de las vías del tren donde lo dejaron, porque no querían meterse en problemas por ensuciar sus ropas con su sangre”, relataron desde el New York Times en aquel momento.

El después de los asesinos

Tras pasar los seis años que estuvieron en prisión, Robert Thompson y Jon Venables fueron liberados de sus respectivas cárceles en 2001 bajo condiciones a cumplir para no volver a ser encarcelados. Estas rezaban que “Thompson y Venables no podrán regresar al área donde se cometió el crimen, no podrán tener contacto el uno con el otro y, sobre todo, su libertad será siempre condicional. Lo que significa que en el momento en el que el funcionario encargado de supervisar sus actividades tenga dudas sobre su comportamiento, regresarán a la cárcel”. Además están bajo anonimato de por vida para que no sean reconocidos en la vía pública por la gravedad de los hechos que causaron.

De la vida de Thompson fue poco lo que volvió a saberse luego de salir de la unidad segura de Barton Moss puesto que la información no puede ser develada. Sin embargo en una oportunidad se supo que en el penal que se encontraba comenzó a interesarse por el arte y que unos informes realizados en el año 2006 afirmaban que empezó una relación con un hombre que sabía sobre su verdadera identidad, según

Mientras tanto, el día a día de Venables fue un tanto más difundido, ya que al obtener la libertad fue devuelto a la prisión en distintas oportunidades. La primera vez fue en 2008 cuando lo advirtieron de tenencia de cocaína y fue encontrado peleando borracho y luego por posesión de imágenes de abuso infantil, que fue condenado por dos años al confirmar que no sólo las tenía sino también las había difundido.

Cuatro años después de su nueva liberación en 2013 fue encarcelado nuevamente en noviembre del 2017 por tener imágenes de niños en su poder, en enero del siguiente año volvió a ser acusado y al mes siguiente regresó a la cárcel. Además, se le ha encontrado un libro entre sus pertenencias llamado "cómo tener relaciones sexuales con niñas pequeñas".

Dos fueron las veces en las que se le tuvo que asignar una nueva identidad, una de ellas cuando un recluso del lugar donde se encontraba le tiró agua hirviendo al enterarse quién era. contó en un artículo que “el asesino está pidiendo una cirugía plástica a expensas de los contribuyentes después de que se filtraran en línea fotos que supuestamente lo identificaban.”

Los Bulger se pusieron de pie

Por su parte, los Bulger se divorciaron en 1995 luego de que su tercer hijo naciera -el primero había nacido sin vida y el segundo fue James-. Ambos lograron rehacer su vida puesto que Denise se puso en pareja con un hombre llamado Stuart Fergus con quien tuvo 2 hijos varones, mientras que su ex marido Ralph Bulger comenzó una relación con otra mujer, de la que nacieron 3 hijas.

A pesar de la separación, siempre se mantuvieron juntos en el pedido de justicia por el pequeño James y nunca bajaron los brazos. Ambos hicieron publicaciones en papel sobre la lucha por su hijo. El hombre lanzó un libro llamado “Mi James”, en 2013, y la mujer escribió “Lo dejo ir”, en el mismo año.