Jueves 07 de Febrero de 2013
Con un ambicioso plan de restauración, de un costo total de 105 millones de euros (141 millones de dólares), la Unión Europea y el gobierno de Italia lanzaron ayer las obras para recuperar Pompeya, uno de los sitios arqueológicos más visitados de Europa deteriorado por los derrumbes y la mala gestión.
El llamado "Gran Proyecto Pompeya", aprobado en octubre del 2011, deberá servir de modelo para toda Italia, dueña de uno de los mayores patrimonios arqueológicos y artísticos del mundo.
La Unión Europea dijo que trabajará para evitar que los fondos de conservación caigan en manos de la mafia, un día después de que la policía detuviera a un restaurador bajo la sospecha de haber inflado las cuotas por los trabajos en las ruinas.
El dinero servirá para la creación de un nuevo sistema de desagüe, reforzar algunas estructuras y la formación de personal. E incluye "una serie de medidas para protegerse de la influencia del crimen organizado —la Camorra— que infecta muchas partes de la región", dijo la comisión europea.
Nápoles, la mayor ciudad del sur de Italia y a 25 kilómetros de Pompeya, es la cuna de la Camorra, la mafia local que vive del tráfico de drogas, la extorsión y fraudes con contratos gubernamentales.
A la ceremonia de inauguración de las obras asistieron los ministros italianos de Cultura, Lorenzo Ornaghi, e Interior, Anna Maria Cancellieri, así como el comisario europeo para la política regional, Johannes Hahn, y el presidente de la región Nápoles, Stefano Caldor.
"Se trata de un primer paso. Las obras van a comenzar concretamente. No se trata de un simple anuncio", explicó Hahn, quien recorrió a lo largo y ancho la antigua ciudad romana, sepultada por la violenta erupción del Vesubio el 24 de agosto del año 79 después de Cristo.
Al término de la restauración, que deberá concluirse el 31 de diciembre del 2015, el número de visitantes deberá superar los 2,3 millones de turistas anuales que se registran en la actualidad y llegar a 2,6 millones en el 2017.
"Un maná" para una de las regiones más pobres de Italia, gravemente afectada por la crisis y el desempleo, que con el turismo espera revitalizar su economía, señalan los entendidos.
"Es una gran oportunidad para la economía local", sostuvo Hahn.
La recuperación del enorme parque arqueológico, de 44 hectáreas, deberá cambiar su actual rostro y seducir un turismo de "alto nivel", más rico, culto y respetuoso de ese valioso monumento.
Sitio del mundo. Es es un lugar emblemático para la historia de Europa ya que ofrece un retrato de la vida romana en el siglo I. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1997.
"Las obras estarán sometidas a una alta vigilancia para evitar que se filtre la Camorra, la mafia napolitana", anunció el ministro del Interior, que designará un prefecto para supervisar la seguridad del lugar.
"Es un desafío que esperamos ganar", reconoció.
La medida resulta necesaria ya que esta semana una investigación judicial saca a la luz una red de corrupción en las obras de restauración llevadas a cabo entre 2008 y 2010.
Los investigadores consideran que el gestor del parque, Marcello Fiori, y el director de restauración en aquel momento, Luigi DAmora, concedieron contratos irregulares y pagaron precios inflados por su labor.
Cinco personas están involucradas y la responsable de la empresa se encuentra bajo arresto domiciliario, a la espera del juicio.
Desde hace poco más de dos años se han registrado desmoronamientos en el sitio provocando fuertes polémicas en Italia por la falta de cuidado de uno de los grandes tesoros de la península.
En 2010 la casa de los gladiadores —una de las construcciones más conocidas— se derrumbó. Luego se cayó un trozo de la pared de la casa del moralista y en 2012 una parte de una muralla de una villa romana se desmoronó.