Israel se convirtió en líder mundial de vacunación contra el coronavirus
Inoculó al 15% de su población y aventaja largamente al resto de las naciones. Asciende la imagen de Netanyahu a meses de las elecciones

Miércoles 06 de Enero de 2021

Casi el 15 por ciento de la población de Israel (cerca de un millón y medio de personas) recibió la primera dosis de una vacuna contra el coronavirus, una tasa que superó por mucho al resto del mundo y que no solo mantuvo a flote sino que levantó la golpeada imagen del líder del país, Benjamin Netanyahu.

  La campaña de Israel iniciada el 20 de diciembre distribuyó en solo dos semanas la vacuna a su población en una tasa tres veces superior a la de la segunda nación más veloz, el diminuto reino del golfo Pérsico de Baréin.

En contraste, menos del uno por ciento de la población de Estados Unidos y tan solo pequeñas fracciones de la población en muchos países europeos recibieron la dosis de una vacuna para finales de 2020.

  Israel tiene un sistema de salud muy digitalizado y basado en la comunidad (por ley, todos los ciudadanos deben registrarse en una de las cuatro organizaciones para el mantenimiento de la salud del país), así como un gobierno centralizado, que ha demostrado pericia al orquestar una campaña de inoculación nacional.

Con una población de nueve millones de personas, Israel hizo un esfuerzo agresivo de adquisición de vacunas y “madrugó” al resto del concierto de las naciones en las negociaciones con las farmacéuticas.

Es cierto también que las empresas estaban interesadas en suministrar a Israel, en especial por la reputación de eficiencia y recolección confiable de datos que tiene su sistema de salud.

  Para un político obsesionado con la publicidad como Benjamin Netanyahu, la vacuna contra el coronavirus no podía haber llegado en un momento más oportuno.

  El primer ministro israelí espera que su agresiva campaña le abra las puertas a la reelección en los comicios de marzo. Parece convencido de que una exitosa campaña de vacunación puede hacer que los votantes se olviden del juicio por corrupción que tiene por delante y de los perjuicios que el coronavirus causó a la economía.

  Netanyahu apela a menudo a las redes sociales y a conferencias de prensa muy controladas para evitar los medios tradicionales. La oficina de Netanyahu ha emitido un comunicado tras otro, tuits y videos en los que el primer ministro habla bellezas de la vacuna y se atribuye el mérito de haberla hecho llegar al público en general.

  “Traje esta vacuna y ahora ustedes están siendo vacunados”, declaró recientemente en una visita a una clínica de un poblado árabe al norte del país. “El mundo mira con asombro a Israel. Dicen que Israel es una maravilla”, agregó vanidosamente.

El premier se ufana de su relación con los directores ejecutivos de las farmacéuticas Pfizer y Moderna, insinuando que esas conexiones lo ayudaron a conseguir millones de vacunas muy requeridas. “Hablo con ellos todo el tiempo”, sostuvo hace poco.

  La distribución de la vacuna de Pfizer/BioNtech es el nivel per cápita más alto del mundo, de acuerdo con “Our World in Data”, un portal que compara estadísticas oficiales. Israel espera tener vacunada a la mayor parte de su población para fines de marzo, justo para las elecciones. Punto clave para el futuro de Netanyahu.