Lunes 11 de Julio de 2011
El nicaragüense Henry Fariña, herido en el ataque donde murió Facundo Cabral, es el dueño de una cadena de casinos y clubes nocturnos que opera en América Central, confirmaron allegados del empresario en Managua.
Así lo informó al matutino El Nuevo Diario el músico Ramón Rodríguez, director del Teatro Rubén Darío de Nicaragua, país donde ayer el gobierno de Daniel Ortega instaló una capilla ardiente para rendir un homenaje al cantautor, informó DPA.
Rodríguez dijo que Fariña era su amigo y que de niño trabajaba como afinador de pianos junto con su tío en Nicaragua, pero en su juventud emigró a Guatemala, donde llegó a instalar la cadena de casinos Elite, con presencia también en Nicaragua, Costa Rica y Panamá. "Nos conocíamos hace años porque él ayudaba a su tío en el trabajo, pero imagínese, en Nicaragua nadie puede sobrevivir de ese negocio, por eso su familia decidió emigrar a Guatemala. Después nos vimos esporádicamente a raíz de las presentaciones artísticas de Facundo Cabral, a quien le montaba las giras y los conciertos", dijo el funcionario.
Aunque aún se ignora el móvil del crimen, el ministro de Gobernación de Guatemala, Carlos Menocal, dijo que el ataque habría estado dirigido al nicaragüense Fariña, quien ofreció llevar a Cabral al aeropuerto en su vehículo y que sobrevivió a la agresión. Según informes procedentes de Guatemala, Fariña convalece en estado delicado en un hospital privado bajo un riguroso dispositivo de seguridad. También se informó que Henry Fariña se movilizaba escoltado por una camioneta con cuatro guardaespaldas que le daban protección y que al momento del atentado viajaban en un vehículo detrás del automóvil del empresario nicaragüense.
Fuentes consultadas por la prensa de Managua revelaron que Fariña no sólo promovía espectáculos artísticos, sino que "viajaba constantemente" por América Central y que también tenía negocios en Miami, donde viven varios de sus familiares.
Según el diario local La Prensa, la policía habría encontrado entre los documentos de Fariña un carnet que lo acreditaba como "asesor" de la bancada del gobernante partido Frente Sandinista en el Parlamento de Nicaragua.