¿Cómo explicar a los niños la muerte violenta?
Chicos de todas las edades escuchan con estupor la noticia de la muerte de Tomás, el chico asesinado en la localidad bonaerense de Lilcoln. ¿Cómo explicarles este suceso? ¿Es posible evitar el tema? ¿Hay que impedirles que sepan los detalles? Las respuestas en esta nota.

Viernes 18 de Noviembre de 2011

La muerte siempre conmueve. Y cuando se trata de la muerte de un niño, y de manera violenta, mucho más. En las últimas horas, los argentinos asistimos a través de los medios de comunicación a la noticia de la desaparición de Tomás, una criatura de 9 años, oriunda de Lincoln, Buenos Aires, y su posterior aparición, ya sin vida. Los canales de televisión, los portales en Internet, las radios y los diarios reproducen sin cesar la información, algunos, no ahorran detalles. Grandes y chicos escuchan sin parar las posibles causas de la muerte, el dolor de los amigos, la angustia de sus vecinos, el relato desgarrador de sus afectos más cercanos. ¿Qué decirles a los más pequeños sobre este tema? ¿Cómo evitar que conozcan el desenlace de esta historia que está en todos lados desde hace días, como sucedió también con Candela?
El médico psiquiatra Lucas Raspall, integrante de Multiespacio Anima, respondió las preguntas de LaCapital.com.ar y da pautas para saber cómo enfrentar esta situación.

 -Ante la desaparición de un niño, como sucedió con Candela y ahora con Tomás, ¿hay que hablarlo con los chicos? ¿Es mejor esperar a que ellos pregunten? ¿Cómo advertir si están o no angustiados por esta situación, sobre todo en aquellos que no lo expresan claramente?

-Ante todo, vale señalar que lo más importante es considerar las particularidades de cada niño, sus vulnerabilidades y sus recursos. Por esto, las líneas que siguen no son una guía sino algunas consideraciones generales. Estas noticias, en nuestros tiempos, invaden la pantalla de la tele, las páginas de Internet y los pasillos de la escuela, por lo que pensar que no se van a enterar es un error. A partir de aquí, la primera recomendación es “tantear” qué sabe el niño y cómo vive o siente la noticia; tomar la iniciativa, no esperar o pensar que ya va a pasar, porque la única intervención posible es ayudarlo a integrar, de mejor manera, lo que escucha. Por otro lado, no siempre se los nota angustiados, ya que en general sus manifestaciones no son tan claras como en el adulto. Pueden aparecer preocupaciones, miedos, inquietud, sensación de desamparo o no querer quedarse solo, pesadillas, terror a la hora de ir a dormir o incluso, alguna disminución del rendimiento académico.

-¿Les hablamos de la muerte? ¿En qué términos?

- Es un tema muy complejo, e incluso lo es para muchos adultos. Cuando el adulto no se siente seguro para hacerlo, para hablar de esto, sigue siendo igualmente importante que le ponga palabras, favoreciendo que el niño se sienta protegido y seguro, y atendiendo sus necesidades de cuidado, amor y proximidad física. Quizás sea necesario dedicar un tiempo adicional para generar más confianza y consuelo en el niño, facilitando el espacio para que exprese sus ideas y sentimientos. Respetar siempre lo que siente y validarlo, así se lo estará acompañando de la mejor manera.

-¿Cómo resguardarlos de los detalles que revelan los medios?

-Lo más importante es permitir que se hable de lo que pasa, si no, la cabeza del niño, al no tener los recursos necesarios, puede crear innumerables confusiones y miedos. Ayúdelo a corregir los conceptos erróneos acerca de la situación, integrando estas palabras con emociones que puedan ser mejor identificadas y controladas. Intente no permitir que los sentimientos suban en un espiral difícil de frenar, desorganizando aún más sus ideas. La mejor manera de resguardarlos de esos detalles que ya escuchó es hablando y encausando lo que fue mal comprendido. Luego, intente de poner un límite con respecto a estos temas en la tele, que no se quede pegado, que pueda retomar sus intereses habituales.


-Para los adultos, estas noticias también son muy conmovedoras. Aparecen o recrudecen los temores sobre la seguridad de los hijos …

-Una intervención interesante es escuchar cómo nosotros intentamos conducir a nuestros hijos a que piensen las cosas de la mejor manera. En general, esos pensamientos son los más racionales, y también sirven para nosotros! Por supuesto estos hechos violentos, dolorosos, lamentablemente suceden, pero la libertad no se cultiva encerrado en una casa. La incertidumbre es una regla que hay que aceptar si se quiere vivir con libertad, sino, somos presos de querer controlar todo en todo momento. Así, la libertad es el fruto de nuestros recursos para enfrentar las situaciones que puedan aparecer en la vida de cada uno, sin permitir que las emociones nos bloqueen o nos cieguen.