Intensas lluvias causaron 44 muertes en Río de Janeiro
Al menos 44 muertes causaron en los últimos tres días las lluvias que afectan el estado de Río de Janeiro, por lo que el presidente brasileño, Luiz Lula Da Silva ordenó un operativo de ayuda que incluye a la Marina.

Sábado 02 de Enero de 2010

Al menos 44 muertes causaron en los últimos tres días las lluvias que afectan el estado de Río de Janeiro, por lo que el presidente brasileño, Luiz Lula Da Silva ordenó un operativo de ayuda que incluye a la Marina.

La mayor cantidad de víctimas fatales se registró en el municipio de Angra dos Reis, donde el temporal que azotó ayer a la madrugada esa ciudad provocó deslizamientos de tierras que dejaron por lo menos 22 muertos, según informó el superintendente operacional de Defensa Civil Estadual, Luís Guilherme Ferreira dos Santos, citado por la agencia estatal informativa Brasil.

Según precisó el secretario de Defensa Civil de ese municipio, Alexandre Soares, 15 de las 22 personas muertas allí fueron aplastadas por un deslizamiento de tierra que sepultó una posada y varias casas de Praia do Bananal, en Ilha Grande.

Algunos testigos dijeron que la posada Sankay y las casas, a las que sólo puede llegarse en bote, se derrumbaron tras ser alcanzadas por la avalancha de tierra, que arrasó con una franja de casi 300 metros de ancho.
  Restos de madera de la posada flotaban cerca de la costa o estaban diseminados en la playa.
  La posada Sankay podía albergar a 50 huéspedes y algunos reportes indican que estaba llena en el momento del alud.
  Las lluvias fueron provocadas por un frente de tormenta en el Grande Rio entre la noche del 30 y la mañana del 31 que se desplazó hacia Angra dos Reis, indicó Dos Santos.
  En la capital del estado murieron 11 personas, y el resto de las víctimas son de los municipios de Niterói, Belford Roxo, Sao Joao de Meriti y Duque de Caxias.
  Las autoridades dijeron que casi 80 deslizamientos de tierra se han reportado en la región y que 20 casas estaban en riesgo. Algunos árboles cayeron por las avalanchas, las cuales destruyeron también cables de electricidad, dejando la zona sin energía durante buena parte de la noche del jueves. l (DPA y AP)