Martes 01 de Abril de 2008
La policía aún no pudo hallar al bebé robado de una sala del Servicio de Neonatología del hospital Vidal de Corrientes.
El pequeño, llamado Renzo, fue sacado de su cuna alrededor de las 9 del viernes último luego de que su madre, Alejandra Magdalena Sánchez, de 23 años, saliera un momento de la sala para recibir un bolso con ropa que le traía su hermana.
Cuando la mujer regresó a la habitación, Renzo, quien pesó tres kilogramos al nacer en la tarde del jueves último, no estaba en su cuna.
La madre llamó a una enfermera, quien la ayudó a buscar a la criatura después de comunicar la novedad a los médicos del servicio. Estos dieron aviso a la policía y al fiscal de instrucción en turno, Gustavo Schmit.
Ayer, dos pistas movilizaban a los investigadores.
Se sospecha de otra internada que había compartido la pieza con la madre del niño desaparecido, y que fue dada de alta dos horas antes del rapto tras haber perdido un embarazo de ocho meses de gestación.
La búsqueda tropezó con una circunstancia sugestiva: el domicilio dado por la sospechosa no existía.
Tras superar una crisis nerviosa, Alejandra recordó que en la misma habitación se encontraba internada otra joven, que fue dada de alta horas antes de la desaparición del niño.
Dudas. Alejandra, que ayer ya se encontraba en su casa junto a su otro hijo, relató que estaba internada en una sala justo frente a la enfermería, por lo que cree que "es imposible que nadie haya visto nada".
Asegura que las únicas personas que estuvieron cerca de su bebé fueron una enfermera llamada Rita Núñez, y otra embarazada de 16 años.
"Cuando salí de mi habitación no había nadie y cuando regresé ya estaba instalada una chica del interior de la provincia que traía a su bebé de casi un mes para operar".
Según Alejandra, esa adolescente de 16 años estaba en la habitación contigua, en la 7 y que extrañamente esa mañana la pasaron a la 6, donde estaban ella y su bebé.
"Esperaron a que yo me fuera para realizar el cambio. Cuando salí de mi habitación y cuando volví me crucé con una enfermera que se dirigía hacia mi pieza y luego vi cuando se retiraba de allí.
"¿Cómo es posible que nadie haya visto nada, cuando yo no demoré ni siquiera 10 minutos?", concluyó Alejandra.
El hospital Vidal tiene dos puertas de ingreso. La principal está custodiada, aunque el control se dificulta por el tránsito permanente de familiares y pacientes.
Interrogatorio. Por otro lado, la familia de Alejandra también se manifestó sumamente molesta por la forma en la que se encaró el interrogatorio con la joven madre, a quien en una primera instancia se la detuvo en calidad de sospechosa.
La policía cerró todos los accesos y caminos alternativos de Corrientes y fueron alertadas fuerzas de seguridad nacionales, que también realizaron operativos de rastreo y control.
Alejandra Sánchez adelantó ayer que con la asistencia de un abogado va a concretar una denuncia formal del caso en la Fiscalía de Instrucción.
"También pensamos realizar marchas de protesta para que la gente se pueda sumar y aportar datos. Queremos recuperar cuanto antes a mi bebé". afirmó la joven madre. (Télam)