Jueves 23 de Febrero de 2012
El juez federal Claudio Bonadío dispuso una serie de diligencias para secuestrar documentación, filmaciones y escuchas que permitan esclarecer si el accidente que mató a 49 personas en la estación porteña de Once pudo haber sido producto de una “negligencia”.
Peritos realizaban distintas diligencias para reconstruir el momento de los hechos, saber las razones del accidente y confirmar si, como dijeron voceros gremiales, el tren había sido reparado en las últimas horas, dijeron fuentes de la investigación.
Ayer a la tarde, funcionarios enviados del juzgado y agentes de la Policía Federal se dirigieron al andén uno de la estación Once y a las estaciones de Morón y Castelar de la línea Sarmiento en busca de elementos para la investigación.
La división Sarmiento de la Policía Federal procedió a secuestrar las filmaciones de la estación Once para contar con las imágenes de la tragedia ocurrida en el andén dos.
También se secuestró una “caja negra” donde se registran el diálogo que pudo haber tenido el maquinista con los operadores de control, con vistas a saber si el tren presentaba desperfectos técnicos, precisó el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi.
Schiavi aseguró que cada tren cuenta con un GPS que revela a qué velocidad circulan y señaló que en este caso “el tren no paró” porque a 20 metros de donde está el reten la formación marcaba 20 kilómetros por hora.
“Tenemos mucho material para aportarle a la Justicia. Esto no es un hecho que ocurrió en cualquier lado”, afirmó el responsable del área del Gobierno, quien subrayó que la Comisión Nacional de Transporte (CNT) actuará como “auxiliar” en la causa.
Será luego decisión del fiscal Federico Delgado y del juez Bonadío avalar esa colaboración y establecer si las autoridades pudieron haber tenido alguna responsabilidad en el caso, con lo cual deberían ser investigadas por este hecho.
Si bien la causa todavía no habla de ningún delito, la hipótesis inicial apunta a la figura de “estrago”, un delito que castiga a quien cause un daño de grandes proporciones con una modalidad intencional (dolosa) o por negligencia (culposa).