Martes 30 de Noviembre de 2010
La fiscal Gloria Rejala, que investiga el desalojo de aborígenes qom de una ruta y un predio en Formosa por parte de la policía, que dejó como saldo dos muertos, dijo que hoy comenzará a tomar declaración “a una larga lista de testigos”, a fin de “avanzar en la averiguación de lo sucedido”.
La fiscal de Instrucción número dos de Clorinda precisó que se citaron “a los primeros testigos del caso”, ocurrido el pasado martes en proximidades de la colonia La Primavera, 190 kilómetros al norte de la capital provincial.
Ese día, la policía provincial desalojó un corte de la ruta 86 y la ocupación de un predio, en un hecho violento que dejó como saldo la muerte de un policía y de un poblador de la colonia.
“Hay una larga lista de testigos, a partir de la cual avanzaremos en la averiguación de lo sucedido”, señaló la fiscal.
“La carátula es provisoria y es “doble homicidio y atentado a las autoridades, lesiones graves y leves”, dijo, aunque aclaró que, por el momento, “sin imputación alguna” por lo que “hoy no hay nadie detenido”.
Rejala ratificó que fueron “dos los muertos” en la refriega, “un aborigen y el segundo un policía”, a la vez que precisó que un poblador de La Primavera se encuentra “muy grave, pero con vida”.
La fiscal admitió que a los policías que intervinieron en la represión “no se les hizo” la prueba de parafina para determinar si habían disparado armas de fuego y que, en cambio, sí se les practicó a “todos los aborígenes que fueron detenidos en el cruce” con la fuerza de seguridad.
Esto, aseguró, fue una “sugerencia de la Gendarmería, que hizo las pericias en la causa” porque “los policías, al manejar armas todos los días, se consideró que no era conducente hacer las pruebas”, manifestó.
De todas formas, aclaró que la Justicia secuestró tanto “armas de los aborígenes como así también del personal policial”.
Rejala recordó que cuando ocurrieron los hechos ella misma se hallaba “cerca del lugar”, pero afirmó no haber visto nada porque “estaba dentro de un vehículo. Escuché los disparos, pero no puedo precisar de qué tipo de armas, estaba alejada del epicentro de los hechos”, manifestó.
En relación a la denuncia de familias tobas del incendio de sus humildes viviendas, la fiscal reiteró que se acercaron fotos al juzgado y que espera abrir “otro expediente por el tema”.
El gobernador Gildo Insfrán señaló en un acto que “la provincia mantendrá inalterable el modelo de gestión del que “no se habrá de desviar un sólo centímetro a causa de los agoreros y de los que pretenden sembrar la discordia entre los formoseños”, lamentando que entre ellos haya comprovincianos que “tiran la piedra y esconden la mano” provocando situaciones que considera injustas para el pueblo de la provincia.
Acusación. A pocas horas de esas palabras, aparecieron en la capital formoseña pintadas responsabilizando al ex cura Francisco Nazar, defensor de los aborígenes, por los hechos de violencia.
Sin dar nombre, quedó expuesto que el gobierno provincial cree ver en los hechos un componente de política partidaria y en los que Nazar sería protagonista, ahora en su rol de candidato electoral.
Nazar era un sacerdote católico que decidió abandonar los hábitos para dedicarse a la política. Es considerado como el precandidato a gobernador por el partido político MOS (Movimiento de las Organizaciones Sociales. (Télam y DyN)