Viernes 15 de Abril de 2011
Tepco, la compañía que opera la central nuclear japonesa Fukushima I, anunció hoy que pagará las primeras indemnizaciones a los pobladores que tuvieron que abandonar la zona tras el terremoto y el tsunami del 11 de marzo debido a la emisión de radiactividad.
El presidente de Tepco, Masataka Shimizu, dijo que la empresa abonará un millón de yenes (aproximadamente 12.000 dólares/8.000 euros) por vivienda y 750.000 yenes por cada hogar unipersonal dentro de un radio de 30 kilómetros en torno a la devastada central nuclear. En la zona de evacuación había unos 48.000 hogares antes de la tragedia.
Hasta ahora, por otro lado, no quedaba claro si Japón aprobará el cobro de un impuesto extraordinario para financiar la reconstrucción de los territorios destruidos por el terremoto y el tsunami.
“El gobierno se reserva (el derecho a) la decisión definitiva”, dijo el portavoz gubernamental, Yukio Edano. El jueves, un grupo de expertos nombrado por el Ejecutivo había propuesto el gravamen.
Todos admiten que la reconstrucción costará una gran cantidad de dinero, dijo Edano. Compañías aseguradoras citadas por la agencia de noticias Kyodo cifran sus pagos por indemnizaciones tras la catástrofe en tanto en 200.000 millones de yenes (poco más de 2.400 millones de dólares).
En Fukushima I, en tanto, los técnicos continuaban hoy con las labores para intentar detener la emisión de radiactividad. Expertos de Tepco utilizaban nitrógeno para evitar nuevas explosiones de hidrógeno en el reactor 1. Según la autoridad nuclear nipona, los técnicos también vertirán nitrógeno en los otros dos reactores afectados.
Los trabajadores volvieron además a instalar placas de acero cerca a la salida al mar del reactor 2, informó Kyodo. Tepco tiene también previsto lanzar al mar sacos de arena que contengan el mineral zeolita, con capacidad de absorber material radiactivo.
Pese a todas las medidas para evitarlo, el nivel de contaminación del agua del subsuelo en las inmediaciones de la averiada planta nuclear se incrementó. La concentración de yodo radiactivo y cesio en el agua aumentó decenas de veces en una semana, según Tepco.
Nuevos estudios apuntan a una subida del nivel de yodo 131 de 72 a 400 becquereles y de cesio 134 de 1,4 a hasta 53 becquereles. La cifras, sin embargo, no permiten hacer estimaciones sobre los posibles riesgos para la salud.
Expertos, por otro lado, consideran que en el suelo de las vasijas a presión de la planta se han acumulado sólo pequeñas cantidades de barras de combustible fundidas. En los reactores 1,2 y 3, la materia habría adoptado la forma de granos y estaría depositada en el suelo a temperaturas muy bajas.
Los expertos del organismo de energía atómica japonés no creen que se trate de grandes cantidades. Este extremo implicaría el riesgo de daños en la piscina del reactor que produzcan fugas radiactivas.(DPA)