Martes 26 de Febrero de 2008
La Justicia laboral condenó a la multinacional alimenticia Nestlé a indemnizar con 169.292,90 pesos a un empleado que se vio forzado a aceptar una rebaja salarial y un cambio de lugar de trabajos.
El pacto suponía la pérdida para el trabajador de mil pesos del sueldo y el cambio de lugar de empleo del centro porteño a la localidad bonaerense de Tortuguitas, un gasto de 10 litros diarios de combustible para su auto y dos peajes, indicó ayer una fuente judicial.
"Con el objetivo de verse beneficiado con la prosecución de un vínculo laboral dentro del difícil cuadro ocupacional que atravesaba el país, aceptó la rebaja salarial propuesta" por la empresa", se explicó.
Sin embargo, los jueces destacaron que ese acuerdo "no fue homologado por el Ministerio de Trabajo, por lo que carece de validez".
En ese acuerdo "también se advierte que la empleadora, además de reducir la remuneración del trabajador en la suma de mil pesos, introdujo una serie de modificaciones a su contrato laboral, entre ellas, el lugar de trabajo".
Enfatizaron que "no se determinó cuál sería el nuevo destino del trabajador, ni tampoco se estableció nada acerca de una posible compensación por los mayores gastos que pudiera irrogarle el lugar de prestación de tareas".
Trabajaba en Carlos Pellegrini 887 y lo enviaron a Tortuguitas, lo que implicaba más gastos, ya que vive en Lanús.
La firma, según los jueces, no justificó la necesidad de esos cambios.
Luego el empleado fue despedido y ante esa situación llevó el caso a los tribunales.
Los jueces sostuvieron que es irrelevante en cuanto a la legitimidad de sus derechos, que el trabajador haya esperado a ser despedido para reclamar por aquel acuerdo.
Descriminación. Por otra parte, un tribunal laboral porteño condenó al consorcio de un edificio de departamentos a pagarle el "daño moral" a un encargado al que despidió por decisión de una asamblea de propietarios porque el trabajador tenía algunos problemas de salud.
La Sala Quinta de la Cámara, dijo que en los exámenes preocupacionales habían arrojado como resultado que el empleado se encontraba «apto con preexistencia» para el desarrollo de las labores correspondientes a al empleo que desarrollaba". (Télam)