Inauguraron en Sydney jornada católica mundial
El cardenal australiano George Pell inauguró ayer la Jornada Mundial de la Juventud de la Iglesia Católica al encabezar una misa en el puerto de Sydney, a la que asistieron más de 150.000 personas. Según los organizadores, la misa fue la más grande jamás...

Miércoles 16 de Julio de 2008

El cardenal australiano George Pell inauguró ayer la Jornada Mundial de la Juventud de la Iglesia Católica al encabezar una misa en el puerto de Sydney, a la que asistieron más de 150.000 personas. Según los organizadores, la misa fue la más grande jamás celebrada en Australia. Entre los participantes había 26 cardenales, 400 obispos y unos 4.000 sacerdotes.

  "No paséis vuestras vidas mirando los toros desde la barrera, manteniendo abiertas todas las opciones, porque sólo los compromisos generan satisfacción", dijo Pell, arzobispo de Sydney, a los jóvenes católicos llegados de 170 países.

  "La felicidad se consigue cumpliendo con nuestras obligaciones, con nuestros deberes, especialmente en asuntos pequeños y de forma regular, para que podamos crecer para afrontar los desafíos más duros", afirmó el cardenal en su homilía.

  El Papa Benedicto XVI ya se encuentra en Australia desde el domingo último, pero está descansando y preparando su intervención en la ceremonia oficial de bienvenida programada para mañana, también en el puerto de Sydney, con la famosa Casa de la Opera como fondo.

  Para el domingo está previsto el momento culminante de la Jornada Mundial, cuando el Papa, de 81 años, oficie una misa al aire libre para medio millón de creyentes.

 

Peregrinos de la paz. "Muy a menudo, en la historia del mundo, cuando la gente joven viaja en grandes cantidades a otras partes del mundo, lo hacen por la causa de la guerra, pero ustedes están aquí como peregrinos de la paz", dijo ayer el primer ministro australiano, Kevin Rudd.

  "Algunos dicen que no hay lugar para la fe en el siglo XXI, yo digo que están equivocados. Ustedes son la luz del mundo en un tiempo de mucha oscuridad", agregó Rudd, un católico practicante, al recibir a los peregrinos antes de la misa.

  Más de 250.000 jóvenes católicos de 176 países han llegado a Sydney para la Jornada Mundial de la Juventud portando no sólo crucifijos, rosarios y biblias, sino también banderas nacionales envueltas sobre sus hombros y guitarras.

  El Papa ha anunciado que durante su visita se disculpará con las víctimas australianas de abusos sexuales.

  Sydney, que es a veces llamada la Ciudad del Pecado de Australia, tiene el mayor carnaval gay y lésbico del mundo y la zona roja más destacada del país, Kings Cross. Pero esta semana, la ciudad ha recibido una ola de bondad y cristianismo. l (DPA y Reuters)