Identificaron al capitán y a una azafata del Airbus
El capitán y una azafata del vuelo de Air France que cayó en el Atlántico el pasado 1º de junio fueron identificados durante las autopsias que se practican a los cuerpos que han sido rescatados del océano, según preciso ayer el jefe ejecutivo de la aerolínea, Pierre-Henri Gourgeon. En la información, la empresa no suministra ningún nombre...

Viernes 26 de Junio de 2009

El capitán y una azafata del vuelo de Air France que cayó en el Atlántico el pasado 1º de junio fueron identificados durante las autopsias que se practican a los cuerpos que han sido rescatados del océano, según preciso ayer el jefe ejecutivo de la aerolínea, Pierre-Henri Gourgeon. En la información, la empresa no suministra ningún nombre, aunque es conocido que el comandante del vuelo era Marc Dubois, de 58 años.

De acuerdo con Jean Serrat, presidente de la asociación de pilotos PNT 65, Dubois contaba con una experiencia de 11.000 horas de vuelo y se hallaba a dos años de su jubilación.

Serrat, quien conoció a Dubois en 1988, dijo a la BBC que en 2005 se había convertido en piloto de vuelos de larga distancia y que dos años después comenzó a pilotear un modelo de Airbus 330. "Lo que más le gustaba hacer a Marc Dubois, por encima de todo, era pilotear aviones. Para él, pilotear un avión no era un trabajo", dijo Serrat.

En la nave viajaban 216 pasajeros y 12 miembros de la tripulación. Sólo 11 de los 50 cuerpos recuperados han sido identificados, de acuerdo con información de autoridades brasileñas que trabajan con el apoyo de la agencia de la Interpol.

Interpol informó a principios de semana que entre los primeros identificados hay ocho brasileños, un brasileño/alemán, un brasileño/suizo y un británico.

El Airbus A330 se precipitó en el océano el 1º de junio a 1.450 kilómetros al norte de las costas de Recife, Brasil. Hasta ahora, no se han podido hallar las cajas negras y la causa del accidente sigue siendo un misterio.

Las especulaciones acerca de lo que provocó que el avión se cayera al mar en su trayecto de Río de Janeiro a París, Francia, se han centrado hasta ahora en la posibilidad de que los sensores de velocidad no estaban funcionando.