Lunes 06 de Octubre de 2008
Organismos de derechos humanos y personalidades políticas, académicas y periodísticas paraguayas y argentinas recordaron ayer el cumplimiento de 52 días de huelga de hambre, con grave riesgo para sus vidas, de seis dirigentes campesinos paraguayos detenidos en Argentina, donde pidieron asilo político, acusados de participar en el secuestro y muerte de Cecilia Cubas, hija del ex presidente de Paraguay Raúl Cubas Grau.
Simeón Bordón, Agustín Acosta, Gustavo Lezcano, Basiliano Cardozo, Arístides Vera y Roque Rodríguez, detenidos en el penal de Marcos Paz, en la periferia de Buenos Aires, están acusados de secuestrar en 2004 y luego asesinar a la joven Cubas, pese a que todos ratifican su inocencia.
Celso Chamorro, miembro de la Comisión de Derechos Humanos de Residentes Paraguayos en Buenos Aires, luego de visitarlos esta semana alertó sobre los graves peligros que corren los detenidos.
"Los compañeros están íntegros y sólidos moral y espiritualmente, pero muy afectados en lo físico con trastornos hemodinámicos severos, síntomas neurológicos, psicológicos y osteomusculares moderados pero progresivos", informó Chamorro.
"La decisión de continuar con la huelga es inclaudicable y los acompañamos incondicionalmente", agregó Rami Alvarez, de la misma organización.
El jueves último una convocatoria de la Coordinadora de los Presos Políticos en Argentina hizo una marcha desde la estación de Avellaneda hasta el puente Pueyrredón, en el ingreso a la Capital Federal desde el sur, con un masivo corte de tránsito por varias horas, para alertar sobre la situación desesperada de los presos paraguayos.
Distintos organismos de derechos humanos argentinos y paraguayos, junto al Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y el periodista Osvaldo Bayer, denunciaron irregularidades en las detenciones de los seis ciudadanos paraguayos y rechazaron el pedido de extradición formulado por la Justicia guaraní, donde consideran que carecen de garantías constitucionales. l *