Jueves 22 de Octubre de 2020
En la Costa atlántica estará prohibido durante la temporada que arranca el 1 de diciembre el aire acondicionado en los hoteles y lugares de gastronomía, según ratificó ayer el gobierno de Axel Kicillof.
El ministro de Producción bonaerense, Augusto Costa, presentó los protocolos para evitar la propagación del virus y reafirmó la decisión que ya había anticipado el propio Kicillof: “Los sistemas centrales de acondicionamiento de aire no van a poder funcionar porque son elementos demostrados de propagación del virus”, dijo Costa.
De esa manera, el funcionario explicitó una de las “limitaciones” que habrá para los miles de turistas. Y agregó que solo se autorizará la ventilación natural o por ventilador.
Otro viceministro bonaerense, el de Salud, Nicolás Kreplak, se encargó de argumentar la resolución desde el punto de vista médico infectológico. “Con el aire acondicionado recircula mucho el aire. Cuando (esta enfermedad) entra en un sistema de recirculación sin los filtros adecuados, que habitualmente no hay, se produce como una expansión del área donde puede ser contagiada”, explicó por radio La Red.
Kreplak agregó: “Hay ejemplos de estudios donde se ve que en mesas distantes, una persona tose y contagia a otra mesa que está a cuatro o cinco metros de distancia. Entonces, lo que queremos es reducir su uso, para evitar la recirculación de los fluidos que puedan traer el aire y evitar contagios masivos en un solo ambiente”.
El gobierno bonaerense de Kicillof anunció esta semana en Mar del Plata la apertura de la temporada con ciertos protocolos en el alojamiento y la utilización de la aplicación “Cuidar Verano”, en el marco de un plan que entusiasmó a casi todos los intendentes, desde el de Mar del Plata al de Necochea, Pinamar y General Alvarado, entre otros. En esa ocasión el gobernador dijo que no iba a haber teatros, pero este jueves esa decisión la tuvo que revisar (ver Escenario página 21).
Evidencias
A nivel internacional parecen escasear las evidencias del poder de contagio del aire acondicionado. La Organización Mundial de la Salud (OMS) no lo prohíbe en forma expresa. Lo que sí menciona, en su página web, es que todos los lugares de trabajo, escuelas y alojamientos turísticos “debe haber aire puro y limpio”.
“La OMS recomienda que se aumente la tasa de ventilación por medios naturales o mecánicos, preferiblemente sin reciclar el aire”, indica el organismo.
“En caso de que no pueda renovarse el aire, es preciso limpiar los filtros con frecuencia, sobre todo en los puestos donde hay un riesgo medio o alto de exposición a la Covid-19”, continúa la OMS, dando como ejemplo a los alojamientos turísticos.
El médicocardiólogo argentino Martín Lombardero explicó a Télam que “el problema con los aires acondicionados es que reciclan el aire, entonces cuando uno cierra las ventanas aumenta la concentración de los aerosoles que las personas emanan”.
El especialista recordó que las personas exhalan de manera permanente “aerosoles que son muy pequeños y vienen de la parte más profunda del sistema respiratorio, de las cuerdas vocales y de la boca; cuanto más cerca de la boca están más grandes son”.
“Si son aerosoles de menos de 100 micras (milésima parte de un milímetro) pueden estar suspendidos en el aire, cuanto menor tamaño tienen más tiempo quedan suspendidos; si son grandes, las macrogotas, pueden llegar hasta dos metros y luego caen”, explicó.