Holanda le dice adiós al turismo del porro a partir del 1º de enero
No habrá más marihuana para extranjeros en los coffee shops. Sólo entrarán los socios holandeses o bien ciudadanos con permiso de residencia.

Sábado 17 de Diciembre de 2011

Holanda endureció la normativa que permite el consumo de marihuana en "coffee shops" y a partir del 1 de enero de 2012 estos locales, unos 650 en todo el país, se convertirán en clubes solo para socios holandeses o bien ciudadanos con permiso de residencia.

Los turistas, que conforman buena parte de la clientela, ya no podrán entrar. En las tres provincias del sur, donde varias ciudades lindan con Alemania y Bélgica, la orden entrará en vigor el 1º de mayo. Para el año 2013, el Ministerio de Justicia holandés espera haber cubierto todo el territorio nacional.

El control de los coffeeshops se deriva del aumento de la potencia del cannabis fabricado en Holanda. Debido a la manipulación sufrida por la planta durante su cultivo, contiene más de un 15 por ciento de tetrahidrocannabiol (THC), el principio activo. A mayor concentración de THC, peores pueden ser los efectos sobre el cerebro.

A la vista de que prácticamente todos los coffeeshops de Holanda venden esta variedad, el gobierno ha decidido tipificar el cannabis fuerte como droga dura. "Supone un peligro para el fumador más vulnerable: los adolescentes y jóvenes", ha dicho Ivo Opstelten, ministro de Justicia, al explicar las medidas.

Aunque los clientes seguirán fumando marihuana sin problemas, tendrán que registrarse y mostrar el correspondiente carné. Cada establecimiento tendrá un máximo de 2.000 socios fijos. Y no podrá vender droga cuyo índice de THC supere el 15 por ciento, algo que la policía supervisará de forma periódica.